Los datos suministrados por el informe dado a conocer recientemente por el PNUD respecto a las condiciones sociales de la República Dominicana ha movido a que desde diferentes sectores se conozcan opiniones a favor del mismo, por la realidad que revela el mismo.
Por supuesto que, desde el sector oficial aunque ha habido silencio, los que se atreven a levantar la voz, cuestionan el trabajo de los técnicos y hasta dejan entrever su filiación partidista.
Al momento de escribir esta cuartilla los periódicos digitales dan a conocer un informe de la UNESCO según el cual, República Dominicana ocupa el último lugar (el puesto número 16 porque no habían más) en educación.
Rosa Cañete (fijarse bien en el apellido) subcoordinadora de la Oficina para el Desarrollo Humano del PNUD en nuestro país, sostiene que el sistema educativo dominicano no cumple con su objetivo, el nivel de educación es funesto, no contribuye al mejoramiento de la equidad social y menos, a la disminución de la pobreza.
Solo falta que algún funcionario de primera categoría la invite a su despacho para que le acoteje en algo esos números, como sucedió con las estadísticas del desempleo…a propósito, los numeritos ofrecidos por el Banco Central sobre el desempleo…como que deben revisarlos.
Como es posible con tantas emisoras, canales de TV, periódicos, escuelas, universidades…estemos en esa posición en cuanto a educación? Qué es lo que ofrecemos en nuestros programas de radio y televisión? Contribuimos a construir ciudadanía con lo que escribimos? Estamos cosechando lo sembrado por años? Seguimos sembrando lo mismo?
Son verdades amargas pero hay que decirlas. Vocearlas a los cuatro vientos por todos los puntos cardinales !Qué importa que haya silencio! ¡qué importa que muchos ni siquiera se dignen comentar esas informaciones y hacer notar las diferencias! ¡Alguien hablará de las mismas, alguien escribirá, algún editorial encontraremos en los medios escritos y digitales!
Cierto –y lo comprendo- a veces se prefiere tomar una hora para hablar de un concurso de belleza o una premiación, se habla mucho y se pondera sobre la entrega de canastas, fundas, cajas, regalos…y aquella clase de información es dejada de lado o en el mejor de los casos se leen como una simple noticia y a veces solo los titulares.
Y después nos quejamos teatralmente y olvidamos que el público lector, oyente o televidente está cansado de tanto allante, de tanta falsedad, de tanta doble cara.