El gobierno dominicano que surgió de las urnas en el 1996 concibió la idea de desregular el sector financiero con fines de atraer depósitos en dólares al sector bancario dominicano usando los productos de banca offshore y de papeles comerciales que no estaban reglamentados por las autoridades monetarias en esos momentos.
Este modelo bancario se le hizo atractivo a muchos empresarios dominicanos para repatriarse sus capitales por las atrayentes tasas de interés en dólares que se ofrecían en el mercado local versus el mercado de Estados Unidos. Además estás operaciones no contaban con ninguna supervisión de las autoridades financieras del país, que le evitaba cualquier cuestionamiento de orden impositivo.
El monto de repatriación de capitales logrado con esta medida llego a un monto de US1,500 millones de dólares aproximadamente en tan solo cuatro años.
Cuando surgió el nuevo gobierno en el año 2000 se inicio el desconocimiento progresivo de la desregulación aprobada por el propio Estado dominicano en el gobierno anterior que provenía de un partido político diferente al gobernante de turno. Esta actuación estimulo la crisis bancaria sin precedente del 2003.
Nuestro país enfrento esta crisis con nuevas regulaciones al sector bancario como hicieron los Estados Unidos e Irlanda con sus problemas similares del año 2007 y 2009. Aquí además se procedió a encarcelar a los banqueros que fueron exitosos con las repatriaciones de capitales del empresariado dominicano en sus bancos.
Los banqueros dominicanos a diferencias de los americanos e irlandeses fueron vilipendiados en las cortes judiciales dominicanas como estafadores, falsificadores, lavadores y cuanto otro término se le ocurría al periodista o a los periódicos de turno. Todos los procesados fueron sometidos a prisión.
La perdida de libertad de estos empresarios se debió al hecho de haber cumplido con el mandato del gobierno de turno que desregulo el sector financiero para lograr un mayor crecimiento económico en el período 1996-2000 con el uso de las repatriaciones de capitales de nacionales dominicanos, como en efecto se benefició con una alta tasa de crecimiento económico y una agresiva generación de empleos.
El empobrecimiento del país se inicio en el 2003 cuando esos mismos dominicanos que habían repatriado sus capitales transfirieron de regreso a otros países su dinero, creando con esta actuación una crisis de liquidez en la economía dominicana que se pago con un fuerte ajuste en la economía y con la intervención del FMI.
La desregulación aprobada por los políticos y autoridades monetarias fue la responsable de la bonanza del 96-2000 como de la crisis económica y bancaria del 2003 y no los banqueros como se vendió la idea maliciosamente.
Solo hay que ver a Estados Unidos e Irlanda con las agobiantes crisis financieras recientes y la solución provista por ambos países, muy diferente a la dominicana y sin ningún ejecutivo preso.
Nos preguntamos? No sabía el gobierno dominicano que entre el 1996-2000 llegaron al país US 1,500 millones de dólares y que los mismos estaban depositados en la banca offshore y en papeles comerciales, que este ingreso de capitales hizo posible la bonanza de esos años y que ese mismo dinero al salir creo la crisis del 2003.
Sean ustedes los jueces y no los tribunales de la República; porque simplemente no quisieron entender esta simple ecuación financiera.
El PRD en su reciente rueda de prensa del equipo económico finalmente reconoció que el excesivo endeudamiento en dólares fue el detonante de la crisis del 2003, por mas que traten de refutar esta realidad los funcionarios del gobierno y periodistas independientes con artículos, este fue el principal motivo de la crisis.
(Colaboración de: Fray Alejandro Duarte Báez)