La niña mujer, que murió a los doce años de edad, murió sin saber las razones de su embarazo,
Murió  sin conocerse, sin llegar a saber que a los doce años se debe estar en la escuela, en las escuelitas de  tarea  o deshojando margaritas frente al mar.
 
La niña mujer con su cuerpo sin formación, víctima de una sociedad que mira indiferente y considera válida la unión de un joven de 18 con una niña de doce años murió ignorando que el tiempo y la vida asignan momentos especiales  a la maternidad.
 
Un  joven apegado a patrones aprendidos de los machos dominicanos, reprodujo el cuadro de violencia desgarradora, que se repite y se propaga día a día. 
 
¿Quién está peor? La sociedad que aprueba este tipo de relación y ve como algo ¨Normal ¨ que menores y adultos se relacionen ¿O  los jóvenes sin oportunidades?.
 
Lo doloroso es, que la desesperanza sigan empujando a más personas a colgarse, a matar a su pareja como salida y que las muertes no sean otra cosas que Noticias de tragedias pasadas.
 
 No obstante, el morbo y la ignorancia  siguen acicateando a una sociedad cuyos valores se diluyen en una vorágine de insensibilidad e indiferencia entre las jerarquías  sociopolíticas que nos rodean.