Son muchos los artículos que hemos escrito, acerca de la unificación que necesita Puerto Plata, de todos sus sectores, para alcanzar metas comunes. Muchos otros periodistas, comunicadores y profesionales de diferentes áreas, promulgan lo mismo.
Tal vez por ser Santiago con todos sus municipios una de las provincias ELECTORAL más apetecibles para los que ostentan el poder y quienes aspiran al mismo, es que allí se alcanzan tantos objetivos.
Por supuesto, cuenta esa provincia, con una clase empresarial fuerte y unida. Han aprendido ellos, a echar de lado banderías y colores partidarios para ponerse de acuerdo hasta ver convertida en realidad sus aspiraciones.
Lo mismo ocurre con la mayoría de sus dirigentes comunitarios.
No olvidemos, que cuentan además con un Obispo, Ramón de la Rosa y Carpio, que suele pronunciarse a favor de lo que considera justo y en beneficio de la comunidad.
La carretera de Circunvalación norte que en la actualidad se construye en Santiago, es fruto de la demanda, lucha y perseverancia de sus instituciones por cerca de ocho largos años.
Además, el papel de la prensa ha sido determinante. Periodistas y comunicadores responsables de su trabajo en los diferentes medios de comunicación en los que prestan sus servicios.
Clase empresarial, dirigentes comunitarios, Obispado, amplio sectores de la prensa y la comunicación se ponen de acuerdo para demandar de las autoridades metas alcanzables, proyectos viables no imposibles.
Resultado? Respuestas positivas del gobierno y pujanza en el desarrollo sostenido de la provincia. Noten que decimos la provincia y no el municipio cabecera.
El ex síndico de este municipio Dr. Rafael Santana en su artículo que trata sobre la unidad de Puerto Plata, propone la conformación de un Equipo o Gabinete que plantee alternativas o soluciones a los problemas de la provincia.
A veces considero, cuesta mucho abrigar la idea de una Asociación, Fundación o Unión…(póngale usted el nombre) conformada por personas hombres y mujeres que hayan sido síndicos, gobernadores, legisladores, empresarios jóvenes y maduros, el Obispo de Puerto Plata y otros, que den muestras fehacientes de luchar por el real desarrollo del municipio y la provincia.
Hay que romper círculos que solo han servido y sirven para servirse ellos mismos, sus parientes y sus allegados en desmedro de las grandes mayorías.
Muchos enquistados en esferas de poder, que no hacen ni dejan hacer. Que se ofenden y se enojan si encuentran vientos que no soplen a su favor.
Gente que no soportan las “criadas respondonas” ni las voces disidentes a sus proyectos personalistas.
Gente que son capaces de hacer hasta lo indecible, con tal de callar voces que puedan dar al traste con sus pretensiones de desarrollo de grupos, de sectores y no de la comunidad, del municipio y hasta de la provincia.
Este 2014 puede ser un gran año para Puerto Plata. No para grupos. Es nuestro desafío.