De acuerdo a una nota publicada en el periódico Hoy, el programa “contempla la disminución de los turnos en la semana, tomando en cuenta tanto la disponibilidad como las necesidades de los cultivos sembrados” y “busca administrar el agua de manera racional, priorizando el agua potable y para riego.”

 

El INDRHI instalará “equipos de bombeo para aprovechar el agua del subsuelo” y procederá con la limpieza de canales de riego, del dique Los Corozos en la presa de Hatillo y de los drenajes “en el sistema Tavera – Bao - López Angostura que se usan como canal de alimentación del agua para riego, con la finalidad de rehusar el agua.”

 

“En el Valle de Azua (se instalarán) once electro bombas nuevas para aprovechar el agua del subsuelo y alimentar el canal Ysura, reduciendo así la cantidad que extraen de la presa de Sabana Yegua, que registra un bajo nivel en su embalse. En Neyba, Tamayo y Duvergé,  otros 34 equipos de bombeo para suplir las necesidades de riego.”

 

Medidas similares se tomaron en los años 74-75 y 94-95 con resultados muy favorables, recordaba hace unos días el ingeniero Gilberto Reynoso, por lo que, cabe decir, que la decisión del INDRHI ha sido correcta.

 

Habría que agregar dos cosas. La primera: muchos de los equipos de bombeo pueden ser reparados con poco dinero y la segunda: INAPA y las corporaciones municipales de acueducto deberían adoptar un programa similar de racionamiento sectorial en las ciudades.

 

Fuente: www.perspectivaciudadana.com