Para nadie resultó extraño que Danilo Medina se coronara con la candidatura a la presidencia de la República por el Partido de la Liberación Dominicana, porque las encuestas y la realidad que giró alrededor de su repunte, estaba harto sabido.  El poder de designación del Presidente de la República y Presidente del partido, hizo augurarlo como claridad meridiana.

 

Sin embargo, lo que se dió alrededor de esta convención del PLD, sí ha llamado a cuestionamientos, aunque los peledeístas públicamente le hayan dado de lado  buscando argumentos baladíes, no creíbles  y dejando de nuevo notar el formato clásico de su comportamiento, de siempre tirarle los problemas a situaciones exógenas o pretendiendo tapar con un dedo la debacle que se observó, a ojos vista, de que la asistencia a este evento fue pírrica y que para no quedar por debajo de lo que pasó en la convención del PRD, inflaron los números de manera evidente.

 

A Danilo, le endosaron los votos los del  anillo del Dr. Leonel Fernández y de la cúpula del partido, que también hicieron todo lo posible porque se le transfirieran a ellos el monto total de los votos que acumularía Danilo, para que el referéndum validara de nuevo su dilatado tiempo de ostentar la dirección de ese partido y hasta recurrieron a la amenaza pública, para que eso así ocurriera, sin embargo el descontento interno y el deterioro que se percibe dentro de las filas  peledeístas, que validaron el No del Referéndum, en un 33%, lo que nos dice que hay un cuestionamiento  real a la dirección de ese partido que se hará más latente cuando piedan las elecciones en el  2012.

 

No es verdad, que por más que se quiera sacudir Danilo del lodo que le cae de todos los actos de corrupción que antes y ahora se ha destapado junto al  alto costo de la vida que ha disparado de manera exhorbitante las necesidades de la gente, conjuntamente con la alta factura eléctrica, los precios que nunca bajan de los combustibles, al igual que el gas propano, que se ha puesto inasequible para las amas de casa, podrá Danilo no verse involucrado por el pueblo en este manejo doloso de la cosa pública que ha deteriorado el formato de vida de los/as dominicanos/as.

 

No es verdad que los slogans que ha querido introducir para “amagar y no dar”, a su Gobierno, podrá servirle de salvavidas, en ese mar tumultuoso de la protesta ciudadana.  La gente está clara, hay que sacar del poder a los peledeístas, porque Danilo representará la misma realidad que mantendrá los/as mismos/as actores y actrices.. 

 

No importa el discurso, no importa los meas culpas, la realidad es, que los peledeístas se aburguesaron, se olvidaron de sus principios, entienden que Leonel debe encarnar las fuerzas más conservadoras del país, terminando de aniquilar al Partido Reformista.

 

Por eso aunque Danilo gire un discurso que pretenda cambiar la percepción negativa que tiene el pueblo, sobre ese partido, ya es tarde, su ausencia dejó un vacío de irresponsabilidad política, por no querer adversar a esa cúpula peledeístas corrompida,  que olvidó los principios legados por el Prof. Juan Bosch, que goza además de la impunidad del Poder, y que lo hará sucumbir nuevamente frente al candidato de PRD, Hipólito Mejía, que marcha indetenible, con el apoyo de la gente, que lo tomó de referente, para  sacarlos del poder.