No es fácil, inconcebible, que una persona acostumbrada a recibir dádivas del gobierno de turno, el día de las elecciones eche su voto en contra.
Cuesta arriba creer, que una persona hombre o mujer, acostumbrada a recibir bono luz, bono gas, tarjetas de Solidaridad, seguros SENASA y una funda o caja de alimento todos los meses, cuando lleguen las elecciones, se decida a votar en contra de aquel o aquella que le ha alimentado.
No se trata de iletrados. Los hay que afirman tener dos o tres dedos de frente, ser hasta calvos si es necesario y son capaces de vender sus almas al mismo diablo, con tal de recibir “ayuda” del gobierno sin trabajar para nada.
Disfrazan esa compra de conciencia como alta política social, y se empeñan en destacar el lado humano del gobierno y su interés por las clases más desposeídas.
Una buena parte de nosotros, los que todavía trabajamos en los medios, se nos amarra y amordaza con publicidad de uno o varios Ministerios, un familiar cercano en nómina estatal, la esposa o el esposo, y… ¡Ya está!
El pueblo que observa, la llamada “masa silente” se da cuenta entonces, de los malabares que se hacen en diferentes medios de comunicación, para ni siquiera tratar temas que tienen que ver con corrupción e impunidad en este y pasados gobiernos.
La REAL situación económica por la que atravesamos como país, la siempre creciente inseguridad ciudadana, el desempleo, la impunidad y mala administración de justicia por jueces y fiscales que avergüenzan la judicatura, la falta de circulante, el endeudamiento que hace salir de trincheras y llamar la atención, a empresarios, comerciantes e industriales, la corrupción no solo en la administración pública sino en algunos estamentos militares, el aumento del narcotráfico y su consumo nacional, es como para uno tirar las esperanzas al río…
Programas van y programas vienen, se anuncian y se dan a conocer nuevas estrategias contra el crimen y la corrupción, Cero Tolerancia…y la situación cambiando para mal.
Tal vez escriba con el traje puesto del pesimismo. Quizás tenga puesto los lentes de la desilusión o la desesperanza. No sé.
Lo que sí sé, es que, se pierden o cierran muchas fuentes de empleos en el país, y para no irnos tan lejos, nos quedamos en nuestra amada Puerto Plata.
Grandes empresas ferreteras han cerrado sus puertas, lo mismo han hecho hoteles que tuvieron operando aquí, durante muchos años. La oferta de empleos que tiene Puerto Plata es sencillamente muy limitada.
Es, lo que necesitamos por aquí. Fuentes de empleos remunerados y permanentes.
Quién del gobierno central se ha interesado en la suerte del Ingenio Montellano? Cuál de nuestros legisladores ha alzado su voz al respecto sin teatro ni poses?
De esa situación de incertidumbre, con más desempleados cada día, con más graduados deseosos de ofrecer sus conocimientos en un mercado laboral que no los recibe ni tiene cómo.
Es en esa situación donde aparece como por arte de magia, las “políticas sociales del gobierno”, y pasamos a ser ardientes defensores de un sistema que nos humilla y oprime cada día.
Si votamos por personas corruptas, no los culpemos luego a ellos por lo que dejan de hacer, o porque se roben los dineros del Estado. Culpa es de nosotros todos, que no exigimos se nos enseñe a pescar, ni nos interesa aprender. Sí recibir el pescado, aunque esté a punto de dañarse y despidiendo nauseabundo olor que no percibimos. No todo está perdido. ¡Despertemos!