Vivimos en un mundo de necesidades insatisfechas. Ahora no hay condiciones, decimos, para consolarnos y no matarnos la esperanza. Esperar se nos antoja, para no morirnos de tristeza (o frustración).
Pero, cuando se encuentran o van camino del abrazo, cuando sentimos una necesidad y podemos satisfacerla, nos invade la alegría.
El viernes hice pública mi enorme satisfacción por la simultaneidad de tres ocurrencias: la posición del CONEP y de ANJE sobre el modelo económico, la creciente acogida que va teniendo la Estrategia Nacional de Desarrollo y la oportunidad cada vez más querida de una presidencia encabezada por Danilo Medina.
En el fin de semana se agregó una estimulante conversación con Tony Isa Conde, uno de los líderes empresariales del país y activo promotor de la Estrategia Nacional de Desarrollo. También, “El dragón chino”, artículo del politólogo, académico e investigador dominicano Ramón Tejada Holguín publicado (lunes) en El Caribe y también en Perspectiva Ciudadana.
Tony me adelantó la posición de la Asociación de Industriales de Herrera y de la Federación de Asociaciones Industriales sobre el modelo económico que se conocería al día siguiente en los medios de comunicación. “Nosotros vamos más lejos que el CONEP en nuestros planteamientos”, me aseguró con absoluta franqueza.
Cuando leí la nota en El Nuevo Diario, comprobé que Tony había dicho la verdad.
Este think tank empresarial integrado por Manuel Cabrera Ignacio Méndez, Antonio Isa Conde, Ernesto Vilalta, César Nicolás Penson y Jesús Moreno que nos regalan sus opiniones cada domingo, plantean “impulsar un movimiento por la creación de “empleos decentes y contra la competitividad espuria basada en bajos salarios”, en el marco del cambio de modelo económico sugerido por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep). Manifestaron que para variar el actual sistema de producción se requiere asumir el desarrollo incluyente, el impulso de la producción, el capital social y el mercado interno, para lo cual es necesario elevar el poder de compra de los ciudadanos.”
“El dragón chino” de Ramón Tejada Holguín es un condensado estado de situación político-partidario luego de las elecciones recién pasadas. En esencia, observa Ramón, el PLD es el dragón chino de la política y del sistema de partidos en la República Dominicana.
“Rápido se suceden los cambios políticos. El movimiento es vertiginoso y las tendencias no llegan a cuajar cuando todo se resignifica de nuevo. La sociedad dominicana parece avanzar hacia una reconfiguración del sistema político y de partidos, con el PLD como centro del universo."
(El dragón, uno los doce signos del Zodíaco Chino [compuesto por animales], es el rey, el más apreciado, fuente de sabiduría, entendimiento, corazón y virtud. Pudo haber dicho Sol, fuente de energía y vida, amo del universo partidario, y tampoco se equivocaba.
De su artículo copio: “El PLD se ve como el dragón, en el sentido chino, una fuerza que puede usar su fuego para construir lo nuevo, para apostar con vigor por el fortalecimiento real de una democracia sostenida y sustentable o destruir de manera clientelar el poquito nivel de ciudadanía existente en la nación, o simplemente mantener lo actual por miedo a comprometerse. Pero, la Política es compromiso con algo, el político que apuesta a perdurar ha de tener una visión y proyecto societal y trabajar para hacerlos realidad. De la caída libre de los otros partidos, el PLD surge como la opción que impide el colapso del sistema partidario.”
República Dominicana vive en un momento crucial de su vida económica, institucional y política. Lo esperanzador es que este modelo económico insostenible, excluyente e ineficiente pierde adeptos, mientras las fuerzas económicas y políticas dominantes muestran públicamente su disposición a cambiarlo. A mejorarlo.
Cuando las ganas se juntan, hay que aprovecharlas. Llegó el momento.
Fuente: www.perspectivaciudadana.com