En el año 2004 cuando el PRD fue sacado del poder, cundió una gran depresión generalizada en todos y cada uno/a de los/as dirigentes y militantes que con la salida del Ing. Hipólito Mejía del Palacio Nacional, se sepultaban las metas, los compromisos, las potencialidades que se habían desarrollado para que las ilusiones depositadas en forjar un futuro mejor para todos y todas, se cumplieran.
Indudablemente, que muchas fueron las conspiraciones que se dieron y muchos los errores que se cometieron, para que saliera el PRD tan maltrecho del poder.
Resurgen en el 2008 las posibilidades de retomar el gobierno, encabezado por un nuevo liderazgo del Ing. Miguel Vargas Maldonado, donde los/as perredeístas sintieron renacer sus esperanzas; lastimosamente, no se pudo concretizar esta realidad y aunque el PRD quedó posesionado con una votación de 1,654.40 votos que hicieron un 40.48% del total de 5.8 millones de votantes, no logró ganarle al PLD que llevaba como candidato a la reelección al Dr. Leonel Fernández.
En todas estas etapas narradas, el Ing. Hipólito Mejía, se mantenía en bajo perfil, tratando de servir de intermediario y de asesor dada las experiencias acumuladas en el ejercicio del Estado durante cuatro años (2000 – 2004).
El PRD luego de la Convención para elegir su nueva matrícula de dirigentes a nivel nacional y municipal, quedó signado por una gran división interna, producto de la imposición y de la elitización de los puestos de poder, surgido de la lucha interna. Llega el 2010 y todos los errores cometidos por la nueva dirección en la elección de las candidaturas que encabezarían las boletas legislativas y municipales, produce una gran debacle electiva para el PRD que se queda sin Senadores, con una matrícula mermada de Diputados/as, Alcaldes y Regidores/as, produciendo un gran malestar interno que se profundiza cuando el Presidente del PRD de manera unilateral firma el “Pacto de las Corbatas Azules” con el Dr. Leonel Fernández y avala con el voto de los legisladores/as perredeístas los articulados de la nueva Constitución.
Resurge así Hipólito Mejía como el “ave Fénix” y concita la esperanza de los/as perredeístas de la base, logrando imponerse en la contienda interna con un 53.30 % contra un 46.70% de Miguel Vargas Maldonado.
Así fue creciendo en la percepción de la gente, la realidad de que con Hipólito Mejía estábamos mejor y surge como un mecanismos premonitor el slogan “Llego Papá”, que ha ido calando de tal manera, que niños, jóvenes y adultos, no sólo lo han hecho suyo, si no que también lo han patentizado como la esperanza que ha elevado la percepción en una verdadera manifestación de adhesión y de determinación del pueblo de sacar a los peledeístas del poder, y que Danilo Medina, su candidato, sea nuevamente derrotado y convertido en el chivo expiatorio de la desesperanza y la desilusión que dejaron plasmado los peledeístas en sus ocho años de despilfarro, corrupción, enriquecimiento ilícito y falsa bonanza.
El pasado domingo 30 de octubre, el pueblo habló, en las 50 marchas simultáneas logradas en todo el territorio nacional, que concretó la decisión del pueblo de no engañarse más con falsas promesas. Y aquí en Puerto Plata, la manifestación que se dio en todas las barriadas, hizo latente el grito unánime de “Llegó Papá” en todas nuestras barriadas que recibieron con todo el entusiasmo y algarabía lo que será el salto definitivo de un gobierno de exclusión a un gobierno de “Primero la Gente”.