Por lo que se ve, por lo que se oye (lo dice la gente, lo dicen los propios consumidores desesperados cuando llaman a los programas de radio y televisión) el servicio ha caído en su nivel más bajo desde la creación de esa institución.
Si bien es cierto que una gran parte del problema en el suministro es consecuencia directa del crecimiento desordenado, anárquico e incontrolado de la población, sin que haya planificación para tal incremento en la demanda, también es cierto que esa institución acusa una profunda crisis administrativa matizada por el hecho de que sus principales funcionarios – según han dicho muchos de sus propios empleados--no están en lo que tienen que estar. Se dice que responden a intereses políticos, que son marionetas bailando al son de oscuros hilos políticos. Se dice además que hay pugnas profundas entre un legislador y el presidente de su concejo de administración, pugnas que no permiten la tranquilidad y el sosiego necesario para sentarse a planificar a ejecutar y controlar.
Los procesos se han desvirtuado, la falta de recursos producto de una nómina supernumeraria afecta directamente la calidad y cantidad del suministro de agua. Por eso no llama la atención la actitud ligera con que se asumen problemas puntuales. Cuando se está en otra cosa, en política por ejemplo, no hay tiempo ni para la familia. Todo se descuida.
El servicio a favor del poder y no de la institución a la que se supone que debe servirse, debería estar calificado en las leyes, además, ese tipo de funcionarios inútiles deberían recibir la crítica álgida, la censura profunda y la ardiente desaprobación por parte de cada uno de los ciudadanos.
Lo bueno es que todo se sabe y aunque muchos crean ser capaces de esconder para siempre sus malsanas urdimbres, la verdad siempre florece.
¿De qué orgullo de los puertoplateños están hablando? No están haciendo honor a su lema de que “CORAAPPLATA, es moderna y eficiente al servicio de la gente”, definitivamente no.
¿A qué alto criterio de eficiencia se refieren? ¿Y qué apego, valores y respeto tienen para mostrar? Si lo que han hecho es quebrar una compañía que hasta hace poco era eficiente en todo.
En el ser humano no hay nada más preciado que la salud; es con ella que se está jugando. Atiendan bien su cartón para que no se les pasen las bolas.