Ante las informaciones (no rumores) puestas a circular sobre la posibilidad de privatizar las áreas comerciales de CORAAPLATA, corre como reguero de pólvora el chisme de viejas, de que supuestamente, muchos miembros del Consejo de Dirección de esa entidad, serían grandemente beneficiados al igual que su Director Ejecutivo.
 
El mismo Ing. Carlos Troche ha dado a conocer en público y durante una intervención en el programa Así Son las Cosas del mediodía, en fecha 12 de mayo sobre la existencia de personas que devengan grandes sueldos, sin siquiera realizar labor alguna en esa corporación.
 
No es la primera vez, que sale a la luz pública los planes existentes para privatizar el cobro por los servicios prestados a la población desde CORAAPLATA. Se hace énfasis, en el área comercial.
 
Se habla de licitación de varias compañías, cuando ni el presidente ni otros miembros del Consejo presuntamente, tienen conocimiento cabal de esos planes.
 
Debido precisamente a esos silencios, al querer ocultar detalles, es que dan lugar a especulaciones, rumores e informaciones no confirmadas que son del conocimiento público.
 
Una de ellas, es que la compañía que se encargaría de los cobros por servicios desde CORAAPLATA, estaría conformada por familiares de miembros del Consejo y del mismo Director Ejecutivo.
 
Las malas o buenas lenguas afirman que son tres “jorocones” de esta ciudad y uno que aspira a serlo, quienes estarían conformando compañías hasta alcanzar el “manjar”.
 
Aunque no somos profesional en área alguna de las Finanzas y el Mercadeo, menos en investigación policial, no hay que serlo, para tener una mínima idea, de que algo no anda bien en CORAAPLATA.
 
Es, el mismo Director General quien admite en público, que la alta politiquería lo mantiene acorralado ante la supuesta existencia de nóminas paralelas en las que figuran profesionales (dijo abogados) que cobran sueldos de lujo sin realizar trabajo alguno.
 
Tienen razón los Diputados Javier Clark y Félix Castillo, quienes han salido al frente y fijado posición contra esas pretensiones. Como legisladores sus requerimientos pueden ir más allá de las simples denuncias y encaminar acciones tendentes a frenar de raíz esos planes.
 
¡Basta ya de tanta impunidad y tantos silencios!