¡Qué bueno que en muchos medios de comunicación existe la tendencia cada vez creciente de permitir que profesionales de diferentes áreas del saber humano, sean productores de  espacios de radio y televisión, y por igual, escriban alguna columna o artículos en periódicos impresos, o digitales!

 

¿Usted se imagina lo apropiado, lo correcto, lo beneficioso para el ciudadano tener la dicha de leer un artículo o escuchar algún comentario sobre la deuda externa o préstamos internacionales, valores en exportaciones e importaciones realizado por un profesional de la Economía?

 

¿Alcanzamos a valorar el que un profesional especialista en Pediatría hable o escriba sobre prevención de la mortalidad infantil? ¿Sabemos acaso de la importancia que tiene el que un Politólogo, o Sociólogo escriba o hable sobre el por qué de la decadencia de los partidos políticos?

 

¿Somos capaces suficientes para entender lo que significa el que un filólogo o lingüista, alguien con una especialidad en educación inicial hable o escriba en algún medio de comunicación sobre la deficiencia de la Educación que se imparte a niños y niñas en nuestro país?

 

¿Se dan cuenta acaso, aquellos que se muestran renuentes a los cambios, el bien que puede hacer desde los medios de comunicación un profesional con maestría en medioambiente y recursos naturales?

 

Es más contundente, más veraz, la explicación que podría ofrecer un especialista en publicidad y cultura de masas, respecto a los mensajes subliminales y de adormecimiento que se ofrecen al gran público a través de los medios.

 

No es lo mismo que un profesional de la ingeniería en cualquiera de sus ramas Eléctrica, Sistemas, Civil, Hidráulica, Naval, Arquitectura y otras, en cualquiera de sus especialidades, escriba o dé su opinión sobre energía eólica, pérdidas en línea, generación eléctrica a carbón, ¡Cientos de temas y sub-temas de sus especialidades!

 

¡Qué diremos de los profesionales del Derecho con sus especialidades! Tendríamos de seguir esta tendencia, una sociedad mejor educada, crítica, con mejores niveles de conciencia, mayor fortaleza moral y por lo tanto, con menos posibilidades de ser engañada.

 

A esto es que muchos malos gobernantes temen. ¡A la educación de las masas! No es de extrañar que veamos de forma muy tenue, sutil…casi transparente la oposición al uso de los medios de estos profesionales.

 

A muchos de nosotros periodistas y comunicadores nos “silencian” con poca cosa.

 

Dicen que bastan algunas funditas o cajitas, un buen trago, esperanza de un viaje aún sea a  Haití, estar en alguna nominilla, recibir alguna publicidad oficial aunque no tengamos donde colocarla… A esos otros profesionales dicen que es difícil controlarlos de esa manera.