Igualmente, de esta manera podemos escribir los dominicanos nuestra historia, aun en línea torcida, porque, como toda nación autónoma e independiente inspirada por Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez, Ramón Matías Mella, entre otros patriotas, hemos luchado por la libertad, la justicia y la paz.
Nuestros fundadores de la dominicanidad nunca fueron invasores, tampoco opresores, siempre lucharon contra esta injusticia, teniendo como base, el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia dominicana.
El Presidente Leonel Fernández, en los últimos dieciséis años ha sido la persona que con más ahínco y decisión ha planteado ante las Naciones Unidas ayuda en todos los niveles para el pueblo haitiano, más que sus propios presidentes.
También lo ha venido haciendo en otros escenarios internacionales, muchas veces dándoles prioridades y conjugándolas con la propia del pueblo dominicano.
No es justo que la ONU se pronuncie sobre los derechos humanos en la República Dominicana con relación al hermano pueblo haitiano y meno en estos momentos, cuando el Presidente Fernández junto al pueblo dominicano ha y está socorriendo en sus vicisitudes a nuestros hermanos haitianos y sus visitantes, que aterrizan y usan todas nuestras facilidades como nación sin discriminación de raza, credo o posición política.
Fernández fue el primero en llegar al lugar de los hechos con una brigada organizada de ayuda inmediata para socorrer a las víctimas, que ni el propio presidente haitiano René Preval, la tenía, tampoco ningún país hermanos, ni la ONU, aun estando en el propio territorio haitiano.
Eso no es racismo, tampoco discriminación o es que quieren darle la razón a Sonia Pierre.
En buena lid, pensamos que se busca algo con todas estas declaraciones y actuaciones en secuencia.
Señalaremos algunas de ellas: la campaña de descréditos internacionalmente encabezada por Sonia Pierre, la fundación Kennedy, unos religiosos extranjeros, el mismo premio recientemente de la señora Pierre. Pueden preguntarse nuestros lectores, ¿cuál ha sido el aporte de estas personas ante la tragedia del terremoto de Haití?, no hay respuesta.
Pienso que detrás de todo esto hay un trasfondo de sometimiento a la dignidad y soberanía de un pueblo libre e independiente como es la República Dominicana, que tiene su constitución, leyes amparadas bajo la declaración universal de los derechos humanos.
Esperamos equivocarnos de que todo esto sea una excusa orquestada con el fin de hacerles daño a la República Dominicana y al propio Presidente Fernández.
Fernández, es un trabajador incansable en esto momento aras de solucionar los problemas del pueblo haitiano, ya lo dijimos desde su primer discurso en las Naciones Unidas, en el año 1996, desde entonces ha tomado la cruz como la tomó Jesucristo, en el hombro con la finalidad de crearle conciencia a los países poderosos para que ayudaran a una de las más empobrecida naciones del Continente Americano.
Nuestro presidente sigue con la frente en alto presentando soluciones viables.
Instamos a que los 192 países de las Naciones Unidas, hombres y mujeres de buenas voluntades unan esfuerzos en buena lid para ayudar a la República de Haití.
Dejemos pues atrás la mala querencia, contra un pueblo que se ha dado por completo a la solidaridad, apoyo y ayuda a más de dos millones de hermanos haitianos que viven y se alimentan diario en el pueblo dominicano, obra que ninguna otra nación del mundo esta haciendo.
No hay un país en el mundo que tenga un resultado perfecto al cien por cien en materia de derechos humanos, hay otros países, sobre todo, países grandes y poderosos que tienen una conducta agresiva y de abuso contante en contra de las minorías, violando todos los reglones de los derechos humanos, haciendo deportaciones y atropellos masivo e injusto y han sido exonerado, ¿Por qué?.
Otra solicitud inaceptable es que el pueblo dominicano, acepte como buena y valida a los africanos y afrodescendientes como parte de la nacionalidad.
Hemos sido invadidos por España, Estados Unidos, (2 veces), Inglaterra y Francia, por tal razón ese punto debe pedírselo la ONU, para España, Francia, Inglaterra, Canadá y Estados Unidos.
En la República Dominicana, Primada de en ese reglón de discriminación y si lo tenemos es mínimo, en comparación con otros, porque tenemos descendencia española, africana, anglosajona, del medio oriente, asiático etc., y hemos vivido por más de 500 años, por tal razón, es una condena injusta.
Colaboración: Amín Cruz