Como quiera y donde quiera salió la gente para decir “Llego Papá”, al paso de la caravana del candidato del PRD, Hipolito Mejía.  Así se reflejó  la realidad de lo que paso en  todos y cada uno de los municipios que visito el pasado fin de semana en la provincia de Puerto Plata.


Como quiera y donde quiera salió la gente para decir “Llegó Papá”, con una actitud de alborozo; con una manifestación de regocijo; con un caudal de sonrisas, para manifestar su decisión de no seguir en este caos y en este descenso de la calidad de vida a que ha sometido al pueblo trabajador, a la clase media y a las clases mas desposeídas, la cúpula peledeístas precedida por el Dr. Leonel Fernández. 


El candidato del PRD, recorrió los caminos polvorientos y destruidos de la carretera que comunica a Puerto Plata con Navarrete, que ha sido ofrecida en todas las diferentes campañas electorales que se han dado desde el 2004, que asumió el gobierno el PLD, y que sigue siendo ofertada hoy por el candidato oficialista Danilo Medina, que sin sonrojo, vuelve de nuevo a decir que en su gobierno se hará “lo que nunca se hizo”, como si él hubiese estado viviendo en otro planeta, o como si también tampoco fuese compromisario de todo lo que ha ocurrido en los gobiernos sucesivos que ha encabezado el Dr. Leonel Fernández.


Hipolito Mejía, sembró esperanzas, aireó los compromisos que ha contraído con el pueblo de Puerto Plata, que de una manera masiva, se volcó a recibirlo con sábanas, toallas, trapos, envases y con todo lo que pudiera servir para  demostrar su disposición de llevarlo al poder el próximo 20 de mayo.


No valió que se dijeran pronósticos de lluvia, o que se colaran situaciones de dificultades para la transportación a los lugares donde estaría presente el candidato, para que sorteando cualquier obstáculo, incluyendo el chantaje que ejercen los peledeístas con la tarjeta de Solidaridad, insinuando a quienes la poseen, el quitársela si no se alínean con el candidato del gobierno, para impedir que salieran a manifestar su adhesión, la gente se hiciera “de la vista gorda” y acudiera en horas tempranas a vitorear a Hipolito Mejia en la tarima que se instalara en el municipio de Altamira para que se dirigiera a los/as presentes que escucharon con grandes anhelos acumulados con el tiempo, las palabras motivantes y aterrizadas en la realidad de su ruralidad, compartiendo así, los sueños y las quimeras de un pueblo rodeado de secciones y parajes olvidados y relegados al ostracismo de la evolución y la tecnología.


Luego en los municipios de Luperón e Imbert, se tejieron  los ánimos de mancomunión entre el candidato y la ciudadanía que acudió para demostrar claramente bajo el sol caliente del mediodía, cómo se implementaran los mecanismos que  aplicará en su gobierno para la reactivación de la actividad turística y de renovación de las plantaciones ganaderas y productivas de estas comunidades, algunas de ellas con  calles llenas de polvoreda, falta de agua, y otras necesidades, que no cesan de oír las promesas del candidato del gobierno de su asfaltado o de construcción de obras, que junto al Presidente Leonel Fernández, siguen pensando que el pueblo que los escucha son unos tarados, que no razonan y que por tanto seguirán creyendo en sus promesas de campaña y votaran como lerdos, por quienes los están martirizando. Por eso siguió Papá sintiendo que el pueblo de Puerto Plata, en todos y cada uno de los municipios visitados, como el Distrito Municipal de Maimón, municipio cabecera, Montellano y Sosúa, se reprodujera el mismo fenómeno de desborde, que afianzó la realidad que las encuestas independientes otorgan al candidato del PRD en esta provincia, de salir ganancioso el 20 de mayo, con mas de un 60%.  Por eso, como quiera y donde quiera salió la gente para decir “Llegó Papá”.