Si bien es cierto, que dentro del marco de la Ley  la libertad de expresión es respetada  con muy buenos índices en relación  a décadas atrás, por igual existen reglas éticas, de buena moral, respeto de las buenas costumbres y el buen decir, que es necesario observar desde los medios de comunicación social.

 

Podemos estar de acuerdo o no con los pronunciamientos vertidos por el Dr. Ernesto Fadul. Somos de opinión, que ante alguna violación a la ley, ante una difamación e  injuria, debe acudirse mediante acusación o querella, a los tribunales correspondientes y contra la persona involucrada directamente  y hasta contra el director-administrador como señala la Ley, y NO contra el medio en cuestión.

 

Si existe atropello y violación de parte del comunicador –en el caso que nos ocupa- ocurre lo mismo en la actuación del personal de   INDOTEL, y es ahí, donde se hace la reclamación desde diferentes grupos sociales.

 

No es la primera vez – algunos colegas de la clase nos han malinterpretado – que hacemos referencia al uso correcto de los medios de comunicación. No es que se oculten verdades como lo denunciara en su tiempo un profeta de la Bíblia en que algunos para estar bien con el poder llamaban a lo amargo dulce y a lo dulce amargo. A lo malo bueno y a lo bueno malo sino, que se respeten las normas del buen decir.  Algunos llaman, un lenguaje ético. 

 

Si es verdad que la alta proliferación de medios digitales, la incursión de profesionales de otras áreas en diferentes programas de tv y radio y por igual, escribiendo en los medios escritos y digitales ha abierto innumeras oportunidades y puertas para emitir opiniones, por igual, somos muchos los que incurrimos en irrespetar al lector u oyente con un vocabulario soez y grosero.

 

Seria conveniente que la”clase” estudiara estos casos, leyera los variados artículos que sobre el ejercicio del periodismo han escrito en los últimos días Juan T H, Adriano Gómez, Fausto Rosario, Luis Malkum, y otros…y emitieran sus consideraciones al respecto.

 

Es bueno que nos acostumbremos a los bombardeos que vendrán desde diferentes trincheras de la sociedad. Lógico es que quien enjuicia el comportamiento de los demás y realiza análisis y comentarios sea sometido al mismo cuestionamiento.