El hombre es producto de sus circunstancias. Esvíctima o beneficiario de los acontecimientos sociales. Apartarse de la marcha de los hechos sociales, sencillamente es ponerse una venda en los ojos.
Lo quiera usted, o lo rechace, el devenir de su historiadará un paso hacia adelante, o retrocerá, todos los días. De lo único que puedeestar seguro es de qué no permanecerá estancado.
Le evolución de los pueblos es lenta, camina con menosvelocidad que la etapa fisica de un hombre.Cincuenta años para la historiacolectiva, no es nada, pero para una persona significa su principio y su fin.
El don más preciado de un hombre es su libertad, pero sonmillones de personas las que viven sin la libertad real. Para ser libre hay quetener autosatisfacción económica, y pensamientos de acuedo a su conciencia.
La crisis económica que hoy está sintiendo el mundo,significa que la libertad será cada día un artículo de lujo que van a gozarunos pocos privilegiados.
Es más, el mundo se va encaminando hacia la libertad delconsumo, pero no la de la expresión humana. Las guerras que tienen lugar engran parte del mundo, tienen sus motivaciones en condiciones económicas,incluyendo las graves desavenencias sociales.
Las desigualdades entre los seres humanos, donde unos lotienen todo, y los otros medran por los desperdicios de la basura, es lo que hacatapultado las grandes revoluciones. La Rusa, y la Francesa.
Más que por razones religiosas y de aventuras, la conquistaespañola del llamado Nuevo Mundo se da por la expansión económica. Como lo fuetambién la marcha sobre el Oeste norteamericano, por los buscadores de oro.
Los dominicanos estamos al borde de grandes crisis, que vanmás haya del proceso electoral. Estamos caminando a los bordes de un procesoeconómico y social que está agotado, y que necesita remozamiento.
Los cambios no van a llegar de la noche a la mañana, pero sehace necesario que se den los primeros pasos. Que se comience a trabajar paraque haya mayor igualdad social, y una repartición justa de las riquezas.
La libertad solo se da plenamente cuando el hombretiene su comida segura y un lugar donde descansar. El hombre sin pan, sincama y sin futuro, vende esa libertad al mejor postor por un pica-pollo.
Es hora de cambios, pero sobre todo, de que losdominicanos estén conscientes de que se necesitan cambios económicos y socialesen el país. No es cuestión de un segundo, pero hay que dar ahora el primer paso.
fuente: www.almomento.net; escrito por: Manuel Hernandez Villeta