Necesitamos parques… y muchos. Cada vez más.
Ninguna urbanización, ningún proyecto de vivienda o centro comercial debía ser concebido sin su respectivo parque.
Y no cualquier parque o área verde. Que para eso deben estar los Ayuntamientos: para reclamar lo que es propiedad de la comunidad.
Porque cada parque representa el derecho de las personas a un espacio para el disfrute, para la recreación.
Cada parque y área verde bien cuidado, bien provisto y bien administrado son una contribución a la salud de las personas y del medioambiente.
Y donde no haya tales espacios los cabildos tienen que darse las maneras de adquirirlos para restituir a las comunidades un derecho fundamental.
Y siempre las autoridades deberán consultar a los expertos en plantas para que no se siembre en ellos cualquier cosa, como se ha estado haciendo desde hace mucho tiempo, una tendencia que el cabildo del Distrito Nacional ya ha empezado a corregir con la asistencia de los técnicos del Jardín Botánico Nacional.
Y las organizaciones comunitarias deben ser integradas a la administración de esos lugares y habrán de poner empeño en que los munícipes paguen los impuestos que les serán devueltos en mejores servicios.
Cada nuevo parque es, en realidad, una restitución. Lo ideal, desde luego, es que a la comunidad se le permita participar en la concepción del mismo. Que no obedezca sólo a los designios del alcalde de turno.
Fuente: www.perspectivaciudadana.com