Así tendremos hombres y mujeres, jóvenes, adultos y ancianos que con su actitud vigilante servirán de estandarte, faros de luz y referentes, dentro de una sociedad que a veces nos parece agonizante y traumatizada.

 

El editorial del vespertino El Nacional de fecha martes 25 de mayo de este año, es  a todas luces una demostración seria, responsable y capaz del buen ejercicio del periodismo en la República Dominicana.

 

Mientras muchos de nosotros periodistas y comunicadores temerosos y escurridizos como ciudadanos de las sombras apoyamos las declaraciones de los altos mandos militares y las acciones desplegadas como respuesta a informaciones del DNI en torno a actos de movilizaciones y protestas callejeras que ejecutaría el PRD, El Nacional llama MENTIRAS (mayúsculas nuestras), fantasía y práctica perversa esas acciones de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

 

Humano al fin, no pretendemos leer todos los periódicos ni escuchar y ver todos los programas de radio o televisión. Por lo tanto desconozco el tratamiento que cada quien le dio a esa noticia o declaraciones de los altos mandos militares en el exclusivo caso que tratamos.

 

Si tuvo la suficiente capacidad de análisis, juzgó y opinó de una forma u otra, ese es su derecho y se lo respeto.

 

Pero es en caso como este, donde las instituciones y el ciudadano que tiene acceso a los medios de comunicación demuestran realmente lo que son, su fortaleza, su independencia, su capacidad de análisis, y su firme voluntad de expresar lo que creen correcto y justo.

 

Estamos muy de acuerdo con el editorial de El Nacional que concluye como sigue…¨La población no debería aceptar como bueno y válido que se reedite la funesta práctica de confeccionar falsos expedientes que sirvan de pretexto para reprimir, perseguir o infundir temor.

 

La democracia no permite iniciativas temerarias o aventureras, pero tampoco acepta que el Gobierno, en base a mentiras, aplique a discreción el monopolio de la violencia y la represión¨.