Recién estuve en la Puntilla del Malecón. Vaina de viejo loco…que le “coje” con algo. Solo había visto las fotos que publican algunos diarios impresos y periódicos digitales.
La poca información –insisto en esto- da lugar a especulaciones y al crecimiento de olas de rumores, que en nada contribuyen al mantenimiento de un clima social y hasta político, equilibrado y justo.
Se regó como pólvora al utilizar a Radio Bemba, que la estatua con la figura del General Gregorio Luperón, estaba en el suelo y que la misma había sufrido daños de consideración durante un intento de trasladarla a otro lugar ”más visible”.
La verdad que no. Hasta la fecha (viernes al atardecer) la misma se encontraba en su lugar, sin daños aparentes. Por igual, el Monumento que recuerda a los muertos durante el accidente de aviación ocurrido frente a las costas de Cabarete allá por el 1996.
Ahora, de ahí hasta el extremo de la Puntilla, todo eso ha sido destruido. Los pasillos, las barandas…!Todo!
Una fría y fuerte brisa se dejaba sentir. A lo lejos, unos jóvenes se ejercitaban en la misma avenida frente a la estatua del Restaurador, sin el peligro de vehículos cuya entrada no es permitida.
Las luces encendidas en los postes que adornan la avenida, indican que el sistema, no ha sido tocado o dañado, contrario a todo el entorno de la Puntilla que permanece a oscura, cuyas sombras le dan un aspecto fantasmal.
La verdad, nuestra verdad, es que no hay muchas cosas claras en ese proyecto. Es correcto, que la sociedad puertoplateña toda, podamos mostrar verdadero interés en lo allí se pretende ejecutar.
En ese particular, es como esos días nublados en el que las nubes cargadas luchan contra el Sol, y se mantienen horas, largas a veces en esa constante.
No sabemos si es tarde. Como todavía permanece intacta la estatua de la Primera Espada de la Restauración, esa parte de la avenida, sus postes y luminarias, que se preserven, se construya el anfiteatro aunque haya que modificar algo del espacio, y que se permita libremente el tránsito por la misma.
Si no es otra cosa que se busca más allá del simple proyecto, debido a “que hay cosas que se ven, y cosas que no se ven”…y tomando en cuenta, la rapidez con que esas máquinas “comesolas” realizaron ese trabajo, tal vez para que no haya marcha atrás.
Hay muchos silencios, acusaciones y contra-acusaciones. Defensas que rayan en lo absurdo, lo que da lugar a que quienes no “pensamos mucho” podamos “pensar”, que algo huele mal en la Puntilla.