No hay tutía, al pueblo llano lo primero que hizo Danilo desde que asumió el Poder el 16 de agosto de 2012 fue imponerle una Reforma Fiscal para que asumiera el déficit de dos mil millones de pesos que dejó Leonel Fernández en las arcas nacionales y así hemos tenido que pagar el boato, el dispendio, la corrupción y el dolo que caracterizó esa gestión de 8 años ininterrumpidos.
A Danilo no se le apretó el pecho, y olvidando sus promesas de campaña, mandó al Congreso Nacional la Reforma Fiscal, donde tiene mayoría el PLD, para que nos penalizara y pagáramos con altos precios los combustibles, la energía eléctrica, los productos de primera necesidad que se expresa con el pollo, huevos y plátanos por las nubes y un Inespre inoperante y clientelar, sin programas directos de ayuda a los pobres y con ello la disminución de la calidad de vida de los sectores más empobrecidos y la clase media, dejando la estructura empresarial creada por el Comité Político del PLD con los mismos privilegios.
Aunque la gente le haya gustado el manejo político de la imagen de su gobierno, siendo su accionar menos dispendioso y de contacto directo con el pueblo, y que donde quiera que va ofrece millones y millones de pesos para los productores y las mujeres emprendedoras, no es menos cierto, que son ofrecimientos, no concretizaciones de créditos, porque para llegar el dinero al destino final, primero tienen que cumplir una serie de requisitos que no encajan dentro del marco de la realidad legal que rodea a los mismos y que para ponerlos a tono con esa realidad crediticia que exigen los organismos oficiales que tienen que aportar el dinero, pueden pasar muchos meses y hasta años, por lo que no deja de ser un elemento clientelar de nuevo tipo, las mediáticas visitas de Danilo.
Quiso Danilo implementar un impuesto a la circulación vehicular, sin embargo, por las protestas que se armaron, tuvo que quitarlo, aunque se pintara como generoso. Quiso Danilo dar un “palo acechao” con el aumento de la energía eléctrica utilizando un lunes para anunciarlo, tampoco se le dio, y lo que se armó en comentarios negativos fue de tal magnitud, que volvió a tener que anunciar que lo anulaba, no sin antes hacer pasar esta decisión como una magnanimidad y receptividad del gobierno frente a los reclamos y a esto se prestaron los medios de comunicación y periodistas, a “tirarle la toalla” a esta fatídica decisión que solamente era posible hacerla con su consentimiento, ya que conociendo el concepto presidencialista que norma nuestro Estado, resulta a todas luces imposible que un funcionario se atreviese a tomar decisiones de esta magnitud política sin el consentimiento presidencial.
Y así transcurre el devenir del gobierno de Danilo Medina, con un poder absoluto en todas las instancias del Estado y sin oposición. Por eso puede darse el lujo el gobierno de hacerse sordo ante la denuncia de la Presidenta de la Cámara de Cuentas cuando dijo que con el dinero que produce la corrupción se podría hacer otro país, y Danilo a esa declaración le da de lado como también a la promesa hecha en el púlpito de la Asamblea del Congreso Nacional el día que se juramentó el 16 de agosto de 2012, de accionar sólo con el rumor público en contra de los funcionarios corruptos, esta promesa se ha quedado en el vacío y hasta hoy propicia la impunidad, y por ello los expedientes en contra del Leonel Fernández y de Félix Bautista son archivados por la Procuradora Fiscal del Distrito Nacional, Jenny Berenice Reynoso y el Procurador General de la República, Domínguez Brito, lo que nos dice que los hilos del poder fáctico del país, se extienden para mantener dividido al PRD, para poder hacer y deshacer y que la gente se mantenga dormida. Pero sabemos que los pueblos aguantan y aguantan, pero un día despiertan y eso ocasiona eclosiones sociales incontrolables, lo que nos dice que el PLD, Leonel Fernández y Danilo Medina, no tienen todas las de ganar y que un día su componenda se les devolverá y sentirán el peso de perder definitivamente la credibilidad del pueblo.