Para la expectación del pueblo dominicano, el pasado lunes 14 se montó un espectáculo verdaderamente degradante y poco ético, donde personajes infamantes, sin legitimidad para juzgar, encabezaron un supuesto Tribunal Disciplinario en el salón de actos del local del PRD de la avenida Winston Churchill de Santo Domingo, donde además el Ing. Miguel Vargas, presidente del PRD, había pedido al gobierno de Danilo Medina, enviar tropas de choque para impedir la entrada de los verdaderos perredeístas a este mamotreto de espectáculo.
 
Absurdo y asqueante entender que un personaje funesto que a la vez cuenta con una nebulosa trayectoria que lo ha convertido en un mercenario de la política como Rafael Vásquez (Fiquito), presidiera este Tribunal de manera ilegal, porque fue puesto por Miguel Vargas Maldonado violando los reglamentos estatutarios, solamente normado por ese criterio centralizante, dogmático e intolerante que caracteriza el accionar de este Presidente, producto de una sentencia de marras del Tribunal Superior Electoral.
 
Bochornoso tener que contemplar el accionar de todos y cada uno de los personajes que puso MVM a dar la cara, para justificar este mamotreto, entre ellos, mujeres que han caído en el descrédito de sus acciones, por dejarse dirigir como marionetas, para solamente poder justificar los sueldos que reciben de los fondos del PRD los cuales Miguel distribuye entre sus coriferos para comprar lealtades.
 
Bochornoso que Geovanny Tejada, nombrado también de dedo como  Fiscal Nacional, pierda el respeto de quienes le creían un dirigente probo, al prestarse a vociferar improperios y vacuidades, para poder hacerse el gracioso al amo que lo ha convertido en un personaje genuflexo, banal  y poco ético.
 
Intolerante, porque refleja el contenido de lo que se persigue con esta medida persecutoria que invierte la realidad de los que verdaderamente deben estar en el banquillo de los acusados.
 
Quienes defraudaron a las bases del PRD que aspiraban a que su partido ganara las elecciones y que trabajaron de manera denodada para que eso ocurriera, son los que hoy asumen la posición de acusadores, cuando fue este grupo de coriferos junto a Miguel Vargas Maldonado los que pactaron con Leonel Fernández para hacer perder su candidato.
 
Muchos de ellos recibieron apartamentos de lujo, puestos en el Estado y obras del gobierno, para sellar la tratativa y componenda que dejó fuera del poder al PRD. Sin embargo, hoy se erigen en acusadores, como si la historia fuera invertida, obviando que más temprano que tarde caerán no sólo en el descrédito por su accionar, si no en la más absoluta degradación por sus conductas.
 
La historia tendrá su curso, Miguel Vargas y sus coriferos, cargarán con la adarga fatal del descrédito como traidores por haber lesionado las posibilidades de ascenso al poder del PRD,  acrecentada ahora con la inhabilitación personal ahora puesta en la palestra, como el político que recibió cientos de dólares del apresado capo, Figueroa Agosto, para financiar su campaña a la Presidencia en el 2008,  lo que le restará fuerzas interna y moral para poder sacar a nadie. Así que no dude nadie que tendrá que rendir cuentas, en el tribunal moral que lo hundirá en el zafacón de la historia.