Este sector de la “economía informal ha visto descender de manera estrepitosa en los últimos meses sus ventas de tejidos usados, porque los que acuden a sus negocios a aviarse de una barata y buen vestimenta carecen de recursos económicos para estos fines”.

 

Grupos de personas que llevan años vendiendo tejidos usados, los cuales van desde camisas, calzados, ropas de diferentes marcas, trajes (corbatas y sacos), entre otros, se quejaron que la “crisis económica nos golpea en estos momentos, razón por la cual nuestras ventas están en el suelo”.

 

La llamada “boutique de los pobres”, por lo menos en Puerto Plata, “ha entrado en una etapa de descenso en las ventas que realizan dos veces a la semana quienes ofertan a la población tejidos baratos y de buena calidad a precios de “abájate y llévatelos”.

 

Dijeron que desde hace tres años la afluencia de clientes al mercado de pulgas no es la misma, porque sus ventas han mermado de forma considerable.