PUERTO PLATA.- El Primer Tribunal Colegiado de este Distrito Judicial, sorprendentemente declaró inocentes de los cargos que se les imputaban a dos ex coroneles de la Policía Nacional y un teniente de esa institución, vinculados a irregularidades durante la realización del famoso allanamiento irregular practicado el 17 de octubre de 2012 en el residencial La Mulata III de Sosúa.
 
Los oficiales favorecidos con la decisión judicial son los  ex coroneles Roberto Salcedo Santos y Raymundo De la Rosa Ogando además del primer teniente Odennis Feliz, quienes  estaban acusados de haber cometido actos de barbarie y herir de tres balazos a un ciudadano haitiano en los allanamientos realizado en el residencial antes mencionado donde también fue abatido por tropas policiales el alemán Peter Ebert Demetrick.
 
 
Pero lo más sorprende de esta decisión tomada por el Primer Tribunal Colegiado de Puerto Plata es que el Ministerio Público actuante en este juicio, de manera inexplicable retiró la acusación en contra de los dos ex coroneles y del teniente supuestamente por no poseer pruebas para demostrar la autoría de los hechos imputados a pesar de que mantuvieron y sostuvieron que poseían pruebas contundentes en contra de los miembros de la Policía Nacional por actuar al margen de la ley en el famoso allanamiento que desató un gran escándalo a nivel internacional.
 
Se recuerda que el coronel Roberto Salcedo Santos se desempeñaba en Puerto Plata como jefe de la Dirección de Investigaciones Criminales (DICRIM) pero luego de verse involucrado en este escándalo había sido puesto en retiro por la jefatura de la Policía Nacional al igual que el coronel Raymundo de la Rosa Ogando quien estaba acusado de golpear al abogado de nacionalidad alemana Peter Brunck, durante los allanamientos irregulares ocurridos en dicho residencial en octubre del 2012.
 
 
Tanto Salcedo Santos como De la Rosa Ogando estaban detenido desde octubre del pasado año cuando se le impuso una medida de coerción de prisión preventiva, bajo la imputación de que habían heridos de varios balazos en las piernas al sereno de nacionalidad haitiana Rigotte Petit Ferrer, quien laboraba en el residencial la Mulata III al momento de producirse el incidente y que esta agresión se consumó cuando el mismo se encontraba esposado en una camioneta de la Policía Nacional, pero de forma sorprendente el extranjero retiro esa acusación.