Por ejemplo, subir y bajar la Bandera Nacional en los centros escolares públicos ha entrado prácticamente en el olvido; cantar el himno previo a la entrada a clase de los estudiantes prácticamente es cosa de tiempo pasado; entonar la canción a la escuela, tampoco está en la mente de profesores y educandos (estudiantes).
En fin, las tradiciones escolar se esta perdiendo, porque ahora estamos viviendo otra época, donde impera la bachata, regueton y la música urbana que en nada contribuyen a la formación intelectual y educativa de los niños, jóvenes y hasta adultos.
Además, se está perdiendo en nuestros días, la tradición que tenían los estudiantes de épocas pasadas de regalar un obsequio a sus profesores al término del año escolar.
Basta Recordar como unos años atrás, los profesores retornaban a sus hogares el último día de clase, cargados de fundas repletas de obsequios de parte de sus alumnos.
Estos obsequios eran envueltos en papel de regalo, con una moña en una esquina, para demostrar el alumno que de esta manera halagaba con un presente a sus profesores el día de la entrega de las notas escolares, por medio de la cual se conocía si el estudiante, “se quemó o pasó de cursos”.