Este recipiente de base de metal y concreto armado sirve para almacenar millones de galones de agua, pero por su avanzado estado de deterioro constituye un “serio peligro” para las familias que habitan dicho barrio de Sosúa.
Este tanque construido a varios metros de altura del suelo esta sostenido por seis columnas o pilares, pero presenta varias filtraciones que deben ser corregidas cuanto antes para que se evite una desgracia, según dijeron dirigentes comunitarios del sector Villa Liberación.
En las paredes de este tanque ha nacido legamos o lama, mientras que por el exceso de humedad se han corroído las tuberías de metal que llevan los galones de agua que son almacenado en este gran recipiente propiedad de CORAAPPLATA.
Miguel Martínez, dirigente comunitario, reveló que desconocidos que no duda que sean “piperos” se robaron hace algún tiempo la tapa de metal que protege este tanque.
Dijo que la falta de esta tapa constituye un grave peligro, porque cualquier persona puede sabotear el agua potable que consume la población del barrio Villa Liberación porque este recipiente carece de seguridad.
Martínez precisó que este problema ha sido notificado a las autoridades de CORAAPPLATA en Sosúa, pero “esa gente le importa un comino que nuestro tanque reserva de agua potable haya sido saboteado por personas desconocidas”.