Domingo A. López, de 50 años de edad, estaba acusado de falsificar los récords de venta de los carros para encubrir y acomodar a supuestos narcotraficantes.

 

López, quien en octubre de 2011, se declaró culpable de lavado de dinero, se encontraba detenido desde 2010 luego que fuera apresado en su empresa Espaillat Motors, ubicada en el número 75 de la Avenida Elmwood. 

 

Los fiscales habían solicitado que López fuera condenado a hasta 20 años de prisión y una multa de US$500,000.00.

 

Tan pronto sea dejado en libertad, López será deportado por las autoridades norteamericana a su natal República Dominicana