Este afluente que en su trayecto recorre varios kilómetros desde su desembocadura hasta llegar a Océano Atlántico por la parte de Villa Isabela, esta expuesto a recibir los excrementos de los cerdos que grupos de personas crían en su ribera.
Además, nacionales haitianos que han improvisados asentamientos humanos en distintas zonas de Imbert, realizan sus necesidades fisiológicas en sus aguas, lo que constituye otros de los agentes de contaminación que padece este importante río de la provincia de Puerto Plata.
Personas consultadas al respecto por redactores del periódico puertoplatadigital.com, opinaron que las autoridades de los Ministerios de Medio Ambiente y Salud Pública, en Puerto Plata, deben coordinar acciones tendentes a frenar este problema, porque no es posible, “que dejemos que nuestro río se convierta en un sanitario público porque dominicanos y hatianos les de la gana”.