PUERTO PLATA.- De manera increíble al raso policial Juan Luís Ventura Ceballos se le ocuparon cinco armas de fuego que supuestamente se las había dado un haitiano para que la vendiera y entre ellas está la pistola propiedad de un taxista que fue asesinado hace 12 días en el complejo turístico de Cofresí de esta ciudad.
Al alistado Ventura Ceballos quien se encuentra detenido, se le ocupó la pistola marca Sarsilmaz, de color negro, calibre 9 milímetros con la numeración T1102-05E00038, con su cargador sin capsulas que era propiedad del taxista Santiago Antonio Mencía Rodríguez, quien hace unos doce días fue asesinado de un tiro en la cabeza por desconocidos y su cadáver tirado en unos matorrales en Cofresí
Se informó que oficiales del Departamento de Investigaciones Criminales (DICRIM) de la Policía Nacional, al mando del coronel Darío Abreu Peña, buscan a unos tales “Jhonny 115”, “Capital” y “Jhonny Presídium” los cuales están vinculados al asesinato del taxista Mencía Rodríguez y quienes alegadamente vendieron la pistola propiedad del occiso a un tal Baby Playa y este se la dio al raso policial Juan Luis Ventura Ceballos quien admitió haberle dicha arma de fuego al nombrado Jorge Luis Díaz Vargas, residente en la calle Antigua Vía Férrea, el cual fue apresado para fines de investigación.

Con esta pista, el DICRIM en Puerto Plata sigue profundizando las investigaciones en torno a la muerte del taxista Santiago Antonio Mencía Rodríguez, quien laboraba en la empresa Tecni Taxi y al momento de ser asesinato conducía un automóvil marca Toyota Corolla de color rojo vino que fue dejado abandonado en la calle Pedro Clisante del sector Padre Las Casas, mientras que sus familiares están exigiendo a las autoridades que sean capturados los autores de este crimen.
El arresto del alistado policial Juan Luis Ventura Ceballos perteneciente a la Decimocuarta Unidad de la Policía Nacional, que se desempeña como patrullero en una delta o unidad motorizada de prevención asignada a la Dirección Regional Norte de esa institución del orden, fue encabezado por el mayor Robert Bienvenido Abreu Peña, quien reveló que tras detener a dicho agente el mismo confesó que tenía en su poder unas cinco pistolas que le fueron entregadas por un nacional haitiano para venderlas.