PUERTO PLATA.- Una noticia que ha sido recibida con muchaalegría en esta zona de Puerto Plata fue la decisión de los jueces de la CámaraCivil y Comercial de Santo Domingo donde rescindieron el contrato que tenía elEstado Dominicano con una compañía norteamericana la cual tenía a su cargo lasoperaciones del clausurado ingenio azucarero Central Montellano.
Los magistrados jueces que integraron el tribunal dearbitraje conocieron el caso y luego de escuchar a las partes involucradas enla litis, tras una amplia deliberación emitieron la sentencia en la cual serescindió el contrato leonino que teníael Estado Dominicano con el Consorcio Azucarero y Biocombustible Quisqueya(CABIOQUI), el cual tenía a su cargo desde el 14 de febrero del año 2012 lasoperaciones del ingenio Montellano, ubicado en la parte este de la provincia dePuerto Plata.
De acuerdo a los datos suministrados por el acuciosoperiodista Hugo Gómez Guzmán, establecen que luego de ésta decisión tomada porlos jueces de la Cámara Civil y Comercial de Santo Domingo mediante un tribunalde arbitraje además de rescindir el contrato, también se ordenó la retención deunos 800 mil dólares norteamericanos que equivalen a unos 32 millones de pesosdominicanos, que la empresa CABIOQUI había dado de avance por el arrendamientodel referido ingenio y a la misma vez quedo establecido que este fallo no esapelable ante ningún otro tribunal.
En vista de esta decisión, las instalaciones del ingenioCentral Montellano quedan otra vez liberadas para ser operado por el EstadoDominicano o por otro inversionista ya que a partir de la fecha ese clausuradoemporio azucarero pues vuelve de nuevo bajo la dirección de la ComisiónLiquidadora del quebrado Banco Intercontinental (BNINTER) que dirige elingeniero José Miguel González.
Asimismo, se apunta que la medida que rescindió el contratode arrendamiento mediante una dudosa concesión al Consorcio Azucarero y de Biocombustibles Quisqueya (CABIOQUI), hacausado alegría y a la misma vez ha despertado una nueva esperanza en losmoradores del municipio de Montellano quienes llevan más de una décadaslanguideciendo debido a que esa industria que representó su modo de vida ysustento no tiene hasta el momento perspectivas de moler nada ni de que suschimeneas marquen el inicio de la nueva etapa que fue anunciada con bombos yplatillos, pero todo no fue más que un vil engaño.