La llegada del famoso “sueldo trece” le ha caído como “anillo al dedo” a quienes laboran en el sector público y privado.
Las principales arterias comerciales de esta ciudad se han observado con gran movimiento de personas, las cuales acuden a las tiendas a adquirir los regalos de Navidad o cuando menos a comprar “nuevas remúas”, las cuales vestirán este día de Nochebuena y a la llegada del Nuevo Año.
Igualmente, estas personas acuden a las tiendas acompañadas de la familia, ya sea para adquirir vestuarios, artículos para el hogar, alimentos, calzados e incluso la pintura y otros abalorios decorativos alegóricos a la época de Navidad.
El tránsito vehicular se torna caótica en las calles de este pueblo, especialmente en el Camino Real, Separación, Beller, Manolo Tavárez, donde están situadas las principales tiendas, las cuales incluso han ocupado las aceras peatonales, para ofertar numerosos artículos.
En estos lugares ha sido necesario apostar un mayor número de agentes de la Policía Nacional, con el propósito de ayudar a descongestionar el tráfico de vehículos y de motocicletas, cuyos conductores provocan taponamiento e inconvenientes por lo lento que se desplazan por estas vías.