Subrepticiamente, dentro de esa red circulan informaciones que al organizarse, forman el Sistema Nacional de Seguridad del Estado, llamado de diferentes maneras en varios países, pero que el fin es el mismo: Organizar todo el espectro informativo, depurarlo, canalizarlo y emplearlo como data informativa especializada a los fines de mantener informado al Presidente de la República y otras autoridades, según las prioridades y necesidades de información.

 

La República Dominicana cuenta con ese sistema, estrictamente estructurado y actualizado, pero sub-utilizado.

 

En los últimos dos años, la corriente informativa, cargada de informaciones que atañen al sistema de información de seguridad local se tornó excesivamente cargada, específicamente por los acontecimientos generados por los problemas telúricos, atmosféricos, salúbricos y políticos de la República Haití y por los sonados casos de narcotráfico y de crímenes ejecutados por sicarios, en el nuestro.

 

Pero todas esas informaciones, aunque se vean minimizadas por el poco interés nacional, son servidas porque están dirigidas a un público específico y de ellas pueden extraerse datos que muchas veces suelen ser más importantes de lo que aparentan, para alimentar el sistema o el llamado status quo.

 

Cuando ese sistema informativo especializado se coloca en manos de personas sin una visión clara de su papel en el Sistema Nacional de Seguridad del Estado, la República puede colapsar como tal, ya que todos los estamentos administrativos de seguridad se desvinculan de la realidad, se mal informan o en el mejor de los casos, se quedan a la espera de órdenes que no llegan. Todo, deja al desnudo el desinterés por lo nacional y automáticamente, se envía un mensaje negativo y que en algunos casos llaman a la reflexión a lo interno de ciertas autoridades con claro interés en la preservación de la dominicanidad.

 

En realidad, existen diversos intereses que mueven a la persona a enrolarse en organismos militares: Orgullo (psicológico),  político (inducido) y económico (subsistencia o su interés de hacerse rico a través de la prevaricación). El orgullo es movido por su nacionalismo, por la disciplina, por lo moral.

 

El político es inducido generalmente por la claque política burguesa, que coloca sus familiares en la cercanía del poder militar, a través de la influencia de dirigentes políticos que están o alguna vez estuvieron en el poder. El económico, es el mas peligroso de los intereses, porque la persona es carente de recursos y desea sobrevivir a sabiendas de que su remuneración no podrá satisfacer sus necesidades perentorias, en el caso de las personas provenientes de la clase social mas pobre; pero peor aún es el del individuo de clase media que ha sido tentado o espera ser llamado a ser utilizado por los narcotraficantes o traficantes de mercancías y de armas.

 

El sistema de información no estructurado o manejado adecuadamente o ya existente como tal pero no utilizado en los momentos precisos, es lo que provoca una ruptura verticalmente en contraposición de los intereses de la Nación y es eso precisamente lo que está ocurriendo en nuestro país, contando desde los dos últimos años.

 

Por ejemplo, vemos que ese equipo o no está funcionando o no está funcionando adecuadamente o en el peor de los casos, los intereses personales de nuestro presidente de la República se encuentran colocados en primacía frente a los de la patria, en su conservación y salud.

 

Digo así, porque una cosa es recibir una información, simplemente, y otra la de analizarla, concatenarla y enviar un mensaje del rumbo de los intereses creados, aunque no en su origen, por los efectos o vías de consecuencias de esa información. Vayamos al grano: (Dejando atrás los acontecimientos antes enumerados)

 

1): El Presidente de los Estados Unidos llamó a los estadounidenses, rotundamente a no viajar a Haití, lo que supone, subrepticiamente, un mensaje de que los que se encuentran allí deben abandonar lo antes posible esa nación, en virtud del estado de anarquía e inseguridad ciudadana y aunque no lo dijo, virtualmente quiso decir de la posible disolución de la soberanía  (día jueves 20 de enero del 2011).

 

2): El ex dictador de Haití, Jean Claude Duvalier se reunió con la plana mayor del organismo de seguridad Tonton Macoutes (que deja un sabor a líos, noticia que se enlaza automáticamente con la anterior o viceversa).

 

3): El Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), insta amenazadoramente al Presidente de Haití, Rene Preval, a retirar la candidatura oficialista para una segunda ronda electoral (Todas esas informaciones servidas una tras otra).

 

4): En el peor de los casos, el Presidente René Preval, de la República de Haití, al reunirse con nuestro honorable Presidente, dijo que “durante el encuentro con el doctor Leonel Fernández haya conversado sobre la posibilidad de su exilio en la República Dominicana”.

 

Y según versiones de la prensa dominicana, dicho mandatario indicó que la Constitución de Haití prohíbe formalmente el exilio. Manifestó que desde el 1986, todos los presidentes que ha tenido Haití han ido al exilio, menos el. Señaló Preval por medio de su interprete, el primer ministro Jean Marc Bellieve, que todos los haitianos tienen derecho a regresar a su país, tras reiterar que la constitución de su nación prohíbe el exilio. Apuntó tras acompañar al doctor Leonel Fernández en la conferencia de prensa efectuada en el Salón Orlando Martínez del Palacio Nacional que la misma constitución establece que cada persona tiene que responder por ante la justicia como es el caso de Jean Claude Duvalier.

 

(versiones según redacción periodística de un diario de circulación nacional de la República Dominicana).

 

Nótese, la insistencia del mandatario haitiano sobre la Constitución  Política de su país, acerca de la prohibición del exilio, lo que indica claramente que en el porvenir inmediato, éste será exiliado político obligado, al menos durante los primeros meses, pero que deja por entendido su interés de que se sepa que su regreso será inminente unos meses luego del golpe de estado que será ejecutado en su contra, con el apoyo de los Estados Unidos. Mas claro, ni el agua de Jimenoa.

 

5.-El presidente dominicano viajará al exterior por un tiempo de mas de una semana, en medio de los acontecimientos antes enumerados, enlazados con los problemas nacionales, como son la falta de seguridad ciudadana, el alza de los precios de los combustibles fósiles, la amenaza de los ciudadanos de expulsar a los haitianos ilegales (que como un problema mayor, se presentan como el caso mas importante a tratar por el presidente, ante la amenaza del cólera y otras enfermedades extinguidas en nuestro país).

 

Está latente la posibilidad de un golpe de estado en Haití, la desestabilización de todos los estamentos de esa nación, la venida masiva de haitianos a la República Dominicana, la agudización de los problemas de salud, la caiga en ilegalidad del régimen dominicano por incumplimiento de las leyes migratorias, sumadas a los ya en estado de explosión de los problemas creados por los precios de los carburantes, la insalubridad, la falta de educación ciudadana, que todo eso conlleva fácilmente a un estado de ingobernabilidad en nuestra nación, que unida a los problemas del vecino país, traería funestas consecuencias para la isla.

 

Visto así, los problemas tanto haitianos como dominicanos se verían obligatoriamente visualizados como un todo, un paquete de problemas de la isla, que es un conjunto erróneo para la visión de la realidad sociopolítica de ambas naciones, pero visto el interés de las naciones poderosas, podría verse dentro de un contexto parcial, como una realidad falsa de que la isla es un problema internacional que habrá que solucionarlo con el establecimiento de una república mancomunada,  donde existiría un presidente con un idioma y un gobernador o primer ministro para la parte que habla otro idioma. Es decir, es un problema que ofrece un planteamiento de una visión política de alta jerarquía, que bajo ninguna circunstancia debe ser puesta a expensas de la visión particular de una sola persona.

 

Por eso, la salida de un presidente o estadista en medio de esos problemas, indica claramente el interés oculto en lo transnacional, que pone en riesgo la estabilidad de la subsistencia como tal de la nación, cargo y responsabilidad de la que es excluyente el de ser Presidente de la República, llamado a gobernar y a decidir sólo para los intereses de la república, erigida como tal el 27 de Febrero del año 1844 y restaurada el 16 de Agosto del año 1863.