De esta cruel matanza se cumplieron este jueves último 41 años, lo que permitió que familiares, amigos y dirigentes sindicales de esta ciudad, recordaran a esos martires de la lucha sindical que cayeron vilmente asesinados en los gobiernos de los doce años del doctor Joaquín Balaguer.

 

Estos obreros juntos a otros compañeros protestaron frente a la comandancia de la Marina de Guerra porque el embarque de azúcar hacia los Estados Unidos del ingenio MontellanoLa se realizaba de manera mecanizada y no manual, lo que provocó que militares y Policías dispararán a mansalvas contra el grupo, matando a cuatro de éstos, mientras otros 17 quedaron gravemente heridos.

Este desenlace fatal 

 

La mecha que erupcionó este cruel asesinato tuvo su origen cuando un celador de aduanas conocido con el mote de “La Tranca” golpeó en la cabeza con la culata de su escopeta al sindicalista Pablo Castillo, causandole heridas y contusiones, lo que provocó que sus compañeros se lanzaran con este siniestro personaje, pero las autoridades militares y policiales dispararon sus armas y dejaron tendidos en el pavimento a cuatro obreros y a otro grupo debidamente heridos.

 

Castillo posteriormente fue detenido estando en estado inconciente, pero momentos después fue libertado por la gestiones que hizo un sarcedote de apellido  Espinal, quien lo llevó a una clinica privada para  recibir las debidas atenciones médicas.

 

Los obreros que cayeron asesinados fueron Severo Pascual, Carlos Almonte (Papito); Santo López  y el estudiante Pumpo Severé.