PUERTO PLATA.- Este 15 de noviembre se cumplieron 21 años del trágico accidente aéreo acontecido en la parte sur de la loma Isabel de Torres cuando un avión de la línea Cubana de Aviación tras chocar con este monumento natural estalló en fuego.
 
 Dicha tragedia acontecida en el año 1992, llenó de luto a la familia Puertoplateña ya que  falleció el destacado médico ex presidente de la Asociación de Baloncesto y  presidente de la Unión Deportiva de Puerto Plata (UDEPLA) Cristóbal Merette Luna (Guidino) y el equipo completo de ajedrez de la ciudad de San Francisco de Macorís.
 
 Eran las 6:58 de la fría tarde del domingo 15 de noviembre de 1992 cuando la aeronave propiedad de la compañía cubana Aéreo Caribe se estrello contra el macizo izquierdo de la  Loma Isabel de Torres en momento en que procuraba aterrizar para una segunda escala de regreso a Cuba en el Aeropuerto Internacional General Gregorio Luperón de Puerto Plata, media hora después de haber dejado a un grupo de pasajeros en el Aeropuerto Las Américas de Santo Domingo.
 
 En este accidente muriendo 14 pasajeros, seis de ellos miembros de la Selección Superior de Ajedrez junto con los seis tripulantes de la aeronave y entre las víctimas figuran el ex presidente de la Federación Dominicana de Ajedrez y miembro  del Comité Olímpico Dominicano (COD), Pachón Matos Rivera, quien regresaba desde Cuba junto a los ajedrecistas Héctor Ogando Estévez, Cesar González  Jaquez, Manuel Marte Maldonado y Marcelino de la Rosa, pero además estaba Adalquis Ramón Gay, técnico cubano de este deporte.
 
 Testigos oculares de la tristemente recordada tragedia narraron que el avión que más tarde se estrellaría formando una bola de fuego en la montaña Isabel de Torres fue observado surcar en el cielo un espacio no acostumbrado ya que en vez de seguir la ruta  de la orilla del Océano Atlántico, penetrar un poco a la ciudad y descender de inmediato en la pista de aterrizaje, la nave recorrió una distancia más larga en dirección oeste-este llegando a la parte baja de la ciudad, por el proyecto turístico Costámbar  y siguió al sur toda la ladera de la montaña entre la falda y la cima, para una fatal desorientación del piloto.
 
 Se destaca que muchos de los cadáveres de la referida catástrofe estaban mutilados y quemados, por lo que se hizo difícil la identificación de inmediato.