La moderna indexación a los combustibles, que no es nada más que nuevos impuestos para venderlo más caro al usuario, y varios préstamos asumidos por el Estado, parece que son el comienzo de una conquista de dinero que lleva a cabo el gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

 

Mientras eso sucede, el principal opositor del gobierno, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD), tiene el rabo metido entre las piernas, muchos empresarios negociando tímidamente con el Poder Ejecutivo y los grupos populares amordazados por un carguito en el tren gubernamental.

 

Si el Diablo es lo que se lleva a cada uno de los seres humanos que cometen adulterio o cualquier otro pecado si mueren sin arrepentimiento, es también el mismo Diablo que nos llevará si el gobierno, además de los impuestos que aplica, también logra tener a su favor los fondos de pensiones.

 

El pueblo o aquellos que aún no tienen compromiso moral, económico ni político con el gobierno, deben lanzarse a las calles a protestar en contra de que sea utilizado los fondos de pensiones de cada uno de los dominicanos.

 

Que nos obliguen a cerrar medios no importa, que nos tranquen por un año tampoco nos importa. Recuerden que Fidel Castro, Hugo Chávez y Nelson Mandela, estuvieron encarcelados y al salir fueron presidentes de sus respectivos países y hoy son recordados por su valentía, independientemente de lo que pueda depararle el futuro.