Hasta hace algunas semanas los últimos vestigios que quedaban como recuerdo de dicho central azucarero fueron vendidos como chatarras luego que el Concejo Estatal del Azúcar (CEA) determinará que es imposible que esta empresa azucarera vuelva a funcionar en la comunidad de Amistad, Imbert.
Estos incendios vuelven a producirse en esta zona en el preciso momento en que grupos de inversionistas canadienses han mostrado interés en arrendar los terrenos de la empresa azucarera para establecer proyectos agrícolas, ganaderos y de otras índoles que permitan que la economía vuelva a florecer en la zona de Imbert.