La instalación de casetas, por parte de tradicionales vendedores de golosinas, frutas, regalos, “nos indican que las Navidades están encima de los habitantes de esta comunidad turística”.

 

En estas casetas o tarantines sus dueños ofertan frutas, dulces propios de las festividades navideñas.

 

La tradición que por décadas se desarrolla en calles, avenidas y otros sectores de esta ciudad, conlleva a que grupos de puertoplateños se ganan la vida ofertando manzanas, peras, uvas, mandarinas, manzanas de oro y guineos maduros, frutas característica de las Navidades.

 

Fermín Infante, vendedor en tiempo de Navidad en el sector La Javilla, afirmó que “debemos hacer acopio del refrán criollo que establece, el trabajo dignifica al hombre, por lo tanto la juventud debe comprender que tiene que estudiar, bajar el lomo para que puedan adquirir lo que necesitan y anhelan en la vida”.

 

Mientras, que Ramón Polanco Martínez, con seis años levantándose a las 2:00 de la madrugada en épocas de las Navidades, sostuvo el oficio de vender frutas lo coordina con su trabajo y los estudios para ayuda a sus padres en los gastos del hogar.

 

Silvia Guzmán, quien posee un puesto temporal de venta de frutas Navideñas, indicó que las ventas se encuentran flojas debido a que la “crisis económica nos estrangula, pero siempre se pican  algunos pesos, los cuales les sirven para la comida de sus hijos”.