El pasado lunes 16 de agosto, Día de la Restauración de la República, durante el Tedeum oficiado por el arzobispo Ramón Benito de la Rosa y Carpio, en la Iglesia Nuestra Señora de La Altagracia, ocurrió una acción bochornosa y desagradable.
Todo indica que el acontecimiento sucedió a espalda del alcalde Serulle, quien al momento del incidente no se había juramentado como ejecutivo municipal.
Ese día, protocolo municipal irrespetó al Subdirector de Prensa de la Presidencia en Santiago, periodista Grey Núñez, cuando lo obligó a pararse de su asiento alegadamente porque en ese lugar iba a sentarse un amigo o invitado especial del alcalde.
“Párese de ahí; ese asiento es de otra persona, los periodistas van del otro lado”, le manifestó el equipo de protocolo de la nueva administración municipal al funcionario del gobierno central.
Lo peor de todo, dice Núñez, es que en el lugar de él sentaron a otras personas sin ser funcionarios del gobierno ni municipales, sino perredeistas y otros adeptos al alcalde. Sorprende la acción asumida por protocolo contra el periodista Grey Núñez.
En primer lugar, Núñez asistió al Tedeum como funcionario y no como periodista y segundo porque entre Núñez y el nuevo alcalde Gilberto Serulle existe una gran amistad por el medio.
Serulle militó durante 30 años con el mismo partido del funcionario del gobierno, el de la Liberación Dominicana (PLD).
Protocolo debe frenar ese tipo de conducta hacia los ciudadanos y más cuando se trata de un funcionario del gobierno, porque con ese tipo de acción se le hace daño a la imagen del cabildo y del propio alcalde Gilberto Serulle, quien ha mostrado ser un hombre de respeto y prudente.
(Periodista Maelo Vargas Saavedra, periódico Primera Hora, Puerto Rico).