Igualmente, se espera que la autoridad municipal se acuerde que también ha prometido remodelar el destartalado e antihigiénico mercado público de esta comunidad.

 

Los residentes en Imbert están plagados de problemas municipales, especialmente en lo referente al ordenamiento del tránsito de vehículos y motores, ya que constituye un “desorden organizado” movilizarse por las calles de este poblado.

 

Las quejas en este sentido son colectivas, porque los imberteños aunque no ponen en dudas los ofrecimientos hechos por el Alcalde Hernández, tampoco tiene porqué confiar en sus palabras, ya que hasta ahora ha habido promesas, pero no resultados concretos.