Presos fugados de la cárcel de PP son peligrosos delincuentes condenados por homicidios y otros delitos
Estos sujetos son considerados de suma peligrosidad debido a que poseen un amplio prontuario delictivo y para colmo de males al momento de escapar despojaron de una escopeta y dos pistolas a los agentes penitenciarios, por lo que están fuertemente armados.
PUERTO PLATA.- Los cuatro internos que “se fugaron” la tarde de ayer lunes del Centro de Corrección y Rehabilitación San Felipe de esta ciudad, son peligrosos delincuentes quienes estaban condenados a penas de varios años de prisión por la comisión de homicidio, robo agravado y trafico de drogas.
Los fugitivos son Francisco Aquino Colón, condenado a 30 años por asesinato; Leonardo Quiroz Díaz, sentenciado a 20 años por homicidio; el haitiano Max Peter, quien cumplía 20 años por robo agravado; y Nathanael Basilio Cruz (Nata) quien purgaba cinco por violar la Ley 50-88 en sobre drogas.
De acuerdo a los datos suministrados de forma confidencial a redactores de www.puertoplatadigital.com estos sujetos son considerados de suma peligrosidad debido a que poseen un amplio prontuario delictivo y para colmo de males al momento de escapar despojaron de una escopeta y dos pistolas a los agentes penitenciarios, por lo que están fuertemente armados.
Hasta el momento las autoridades de la Dirección General de Prisiones no ha revelado ningún detalles en torno a esta espectacular fuga de cuatro internos, luego de que supuestamente un sujeto aun no identificado portando un chaleco anti balas encañonó al centinela de la puerta principal y en ese momento facilitó la escapada a los cuatro delincuentes fugados.
La fuga de los cuatro internos (presos) condenados por homicidio, robo agravado y trafico de drogas es la numero cinco que se ha producido en el Centro Correccional y de Rehabilitación San Felipe de esta ciudad, lo que ha empezado a generar conjeturas en la población de que presuntamente existe una componenda entre los agentes penitenciarios y los presos para estas fugas debido a los estrictos controles de seguridad que imperan allí.