Sin embargo, no puede intervenir en los problemas nacionales en los que debe y tiene que preocuparse más.
Fernández logró que el Presidente colombiano Álvaro Uribe y el venezolano Hugo Chávez estrecharan las manos durante la Cumbre del Grupo Ríos celebrada en este país.
Uribe y el presidente de Ecuador, Rafael Correa, también se saludaron.
Sin embargo, Fernández no ha podido reunirse y ponerse de acuerdo con las demandas del Colegio Médico Dominicano (CMD), ni disponer del 10 por ciento que exige la ley del presupuesto nacional para los ayuntamientos.
El Presidente dominicano también fue pieza clave para conseguir el salvoconducto que trajo al país al derrocado mandatario hondureño, Manuel Zelaya.
Pero, el gobierno que preside Leonel Fernández, lamentablemente, no ha podido enfrentar con firmeza la inseguridad ciudadana.
Fernández viajó esta semana a Cuba, donde se reunió con su par Raúl Castro. Pero no puede reunirse con los sectores representativos de la provincia de Montecristi para echar hacia delante el turismo que colapsó hace tiempo.
Trascendió que en Cuba, Fernández y Castro analizaron la marcha de la relación bilateral y trataron asuntos regionales como el conflicto diplomático que atraviesan Colombia y Venezuela, entre otros temas.
Empero, el presidente Fernández no convoca a su equipo del sector salud para enfrentar el dengue, que sólo en Santiago ha cobrado la vida de quince niños, por el momento.
Asimismo, Fernández advirtió este sábado en Punta Cana, en la primera sesión del “Foro FUNGLODE por la Paz” que si no se logra la paz y la tranquilidad en Medio Oriente podría desencadenarse acontecimientos catastróficos para la humanidad si no se toman medidas de prevención.
Sin embargo, en la República Dominicana, hay apagones a diario, crisis económica, producto del desempleo, desorden del transporte, delincuencia, drogas, etc, pero al parecer, el mandatario entiende que con resolver esos problemas no trascenderá a nivel internacional, como es su propósito.
El Presidente Fernández habla hasta por los “codos” con los periodistas del exterior, pero para hablar con los de su país estos tienen que quejarse públicamente para que un día le pregunten todo lo que le parezca, hasta quien sabe cuando vuelva a reunirlos.
A pesar de todo, al Presidente Fernández hay que reconocerle sus méritos como jefe de Estado, tanto en el país como en el exterior.
Es un mandatario inteligente, de paz, que enorgullece al pueblo dominicano en ese sentido.
Si el mandatario se preocupara más por los problemas de la República Dominicana, sin dudas, su liderazgo a nivel internacional fuera mejor recibido por la mayoría de dominicanos que, en las urnas, le han dado el privilegio de gobernar esta nación por tercera ocasión.