Nolasco expresó su desacuerdo con la propuesta de eliminación de este organismo especializado en la persecución del crimen.
El jurista sostuvo que en vez de su eliminación debe realizarse una transformación positiva con miras a mejorar su desempeño y su prestigio.
“Consideramos que debe establecerse la responsabilidad solidaria y en conjunto entre los comandantes y los subordinados como forma de que haya mayores controles, más respeto de la Ley, que el seguimiento de las actuaciones de los miembros de ese órgano sea más efectivo para evitar que se involucren en actividades criminales y garantizar que se enfoquen en la verdadera tarea legal de perseguir el narcotráfico”, observó.
Minaya indicó que de esta forma el comandante de cada área, cada departamento, municipio, provincia o región, velará por garantizar, bajo su dependencia, un personal idóneo, el cumplimiento de las tareas y en caso de que algunos de esos miembros incurran en alguna falta grave o delictiva se presuma la complicidad del superior inmediato, por falta de control y seguimiento.
Consideró que lo propio debe hacerse en la Policía Nacional para disminuir la participación de efectivos policiales en actos ilícitos.
Nolasco destacó que el Ministerio Público, dirigido por el doctor Radhamés Jiménez Peña, por primera vez en la historia republicana está asumiendo su rol y trazando líneas generales para el combate efectivo de la criminalidad.