Existe una alta incidencia de adolescentes en acciones que riñen con las leyes dominicanas, según demuestran las estadísticas policiales y judiciales.

 

Muchos menores se han visto envueltos en los últimos tiempos en casos de homicidios, tráfico de drogas, comisión de robos, atracos, violaciones sexuales, accidentes de tránsito, entre otras.

 

En la mayoría de los casos estos menores penas reciben en los tribunales especializados que conocen de sus acciones delictivas penas benévolas como lo establece la Ley 136-03 del Código del Menor en la República Dominicana.

 

Incluso, narcotraficantes se están valiendo de menores para llevar droga de un lugar a otro, lo que  empaja a los mismo a delinquir y sumergirse en el oscuro mundo de las drogas, donde el leguaje común se habla con manifestaciones de violencia en todas su modalidad.

 

Por otra parte, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) por medio de su vocero autorizado, periodista Roberto Lebrón, lamentó que estos casos estén ocurriendo en gran parte de la República dominicana,  pero dijo que están en la obligación de actuar en consecuencia, aunque aseguró que lo ideal sería que estos muchachos tengan padres responsables que eviten que sus hijos sean tentados por quienes manejan el negocio  que del flagelo de las drogas.

 

Igualmente, no extraña observar ver a menores ingiriendo bebidas alcohólicas, incluso acompañados de sus padres; conduciendo vehículos de motor a exceso de velocidad, los cuales han causado accidentes de tránsito en Puerto Plata.

 

Otros menores, en cambio, se les ve con frecuencia realizando carreras furtivas de acrobacias en diferentes motocicletas, especialmente las llamadas Passolas, las cuales con habilidad felina conducen o “calibran” en una sola rueda poniendo en peligro sus vidas y las de otros ciudadanos.