De inmediato, Tejada dejó “bien claro que llega a esa posición para trabajar, no para escuchar dimes y diretes, porque los cargos se quedan y los funcionarios nos vamos o nos llevan en cualquier momento”.

 

Dijo que asume esta responsabilidad para dar seguimiento a los proyectos que en beneficio de Imbert ejecutó el fiscalizador desmovilizado por órdenes superiores, licenciado Ramón Cabrera.

 

Manifestó que los funcionarios “judiciales nos regimos por un código de ley, por lo que no podemos tener preferencias a la hora de dictar sentencia, sino que debemos medir a los infractores de las leyes con la misma vara”.