A dos semanas para se despida el año 2009, se nota una frialdad en el comercio y una manera tímida de los ciudadanos en el accionar de las navidades.

Y, es que para muchos, en las calles no hay dinero y el poco que se consigue, “debemos guardarlos para la resaca económica  que viene después de año nuevo”.

Vendedores ambulantes, motoconchistas y amas de casas dijeron  que la aguda recesión económica que afecta a la República Dominicana imprime un carácter timido a las fetividades navideñas.

Hector Crisóstomo, dueño de una caseta de venta de frutas y golosinas, indicó que la situacion económica está difici, ya que los productos saben durar hasta dos semanas para venderse, teniendo muchas veces que expender los mismos a bajos precios para que no se dañen.

Crisóstomo explicó que las personas se quejan con mucha razón al conocer que las manzanas, peras, uvas, pasas, los dulces de Pascuas han aumentado de precios.

Dijo que a esto también se añade que  la libra del cerdo asado en puya se cotiza a 180 pesos la libra.

Mientras, que el motoconchista Rafael Martinez, sostuvo que “la cosa está tan dura que usted no ve un peso en la calle”.

Martínez reveló que ha sabido durar varias horas circulando en su motor por las calles de este pueblo en busca de montar un pasajero, pero no logra este objetivo, porque la “gente prefiere caminar para hacer sus diligencias porque carecen de dinero”.

Reyna Carela, ama de casa, precisó que debido al alto presupuesto con que cuenta, estas Navidades serán de tristesa ya que en  la Nochebuena solo prepará “spaguettis con telera, ya que el pollo y el puerco asado no hay quien le entre el diente”.