PUERTO PLATA.- El Obispo de la Diócesis Puerto Plata-GasparHernández; Monseñor Julio César Corniel Amaro, exhortó hoy a todos losciudadanos y vacacionistas a que de manera prudente pasen el asueto de laSemana Santa en reflexión y recogimiento dentro de un clima de fe y de oracióncompartiendo sanamente en familia.

El prelado católico sostuvo que el mundo ha ido cambiando,ya que en la actualidad se ha ido perdiendo el respeto que debe primar en unmundo de fe, donde la convivencia humana y el respeto a Dios se ha idolamentablemente perdiendo, por lo cual reiteró su llamado a los ciudadanos paraque durante la Semana Santa se acojan a la reflexión, al recogimiento, a laoración  y que participen con la familiaen actividades religiosas.

“Es hora de que durante ésta semana mayor se puedanfortalecer buenos y sanos valores y ojala esos valores de fe, de una cultura defe y de respeto se pueda ser transmitidos a esa generación que viene surgiendoy creciendo, ya que los que hemos vivimos varios años, de una u otra manerahemos tenido la experiencia de vivir la Semana Santa en recogimiento y oración,pero cuando se pierde el respeto a Dios ya el hombre no le teme a nada y es poreso que se busca la felicidad en otros lugares y no la encuentran”, manifestóMonseñor Corniel Amaro.

Indicó que como ya es costumbre, la iglesia católica enPuerto Plata realizará varias actividades litúrgicas en un clima de oración,como es La Dolorosa que el viernes santo representa a la virgen María sumida enel dolor por la muerte de su hijo y dicha procesión partirá a las 4:30 de latarde desde la cabecera del Puente de la Guinea hasta llegar a la catedral SanFelipe Apóstol.

El obispo de Puerto Plata, dijo que el domingo deresurrección es un día de fiesta de celebra la vigilia pascual que bíblicamenteen el triunfo de la vida sobre la muerte, de la verdad que viene de Dios,dándole cumplimiento a las profecías de que Jesús tras pasar la pasión ymuerte, resucita al tercer días de ser sepultado y de esa manera es consumadoel plan de Dios para redimir y perdonar los pecados de la humanidad.