De la Rosa y Carpio reconoció la misión que tienen los Policías de brindar seguridad ciudadana.

 

Dijo que es un derecho que tienen los agentes del orden público de merecer un aumento de sueldo y un deber de las autoridades promocionárselo para que mejoren su calidad de vida.

 

Al pronunciar la Homilía de la eucaristía, monseñor De la Rosa y Carpio, explicó que es falso lo que se dice que con un incremento en los salarios habrá menos miembros de la uniformada corruptos.

 

El prelado católico afirmó, asimismo, que la corrupción está en la ambición del individuo.

 

Puso como ejemplo que en Puerto Rico los Policías devengan un buen sueldo, y pese a eso también pueden existir agentes corruptos.

 

“Un sueldo para mejor la calidad de vida de los Policías porque ellos se lo merecen”.

 

Los Policías son útiles en nuestra sociedad porque cuando hay problema lo buscan y cuando no actúan también, por eso ellos deben ser cuidados”, manifestó.

 

De la Rosa y Carpio resaltó el trabajo que con vocación de servicio llevan a cabo aquellos miembros de la Policía Nacional.

 

A la misa asistió la gobernadora provincial, Nidia Bisonó, el general Eduardo Alberto Then, director del Comando Cibao Central de la Policía, miembros de esta institución y de la AMET, entre otros.