Cornielle Amaro sostuvo que la corrupción se trata de una cultura que tienen muchos dominicanos, por la falta de conciencia, incluyendo funcionarios y empleados privados que deben ser honestos en el desempeño de sus funciones.

 

El obispo de Puerto Plata consideró que la historia establece que en la construcción del la fortaleza “San Felipe” no se ejecutó el  presupuesto original que se elaboró en  principio, sino que se aplico otro porque se adulteraron los números porque ahí hubo supuestamente corrupción.

 

Cornielle Amaro dijo que los funcionarios del Gobierno deben  asumir una cultura de seriedad y responsabilidad en el desempeño de sus cargos.

 

Agregó que un amplio segmento de la sociedad dominicana   se muestra molesto cuando observa que a quienes cometen actos de corrupción no le aplican el peso de las leyes que castigan los actos dolosos en la administración pública.