PUERTO PLATA.-  Fuertes críticas ha generado la designación como viceministro de Interior y Policía de un alto dirigente del oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD), quien en varias ocasiones ha sido acusado de ser presuntamente uno de los principales auspiciadores de la tala indiscriminada de árboles de madera preciosa en la parte oeste de Puerto Plata.

El revuelo pueblerino ha sido causado luego de que el presidente Danilo Medina designó el martes a varios viceministros y a distintos directores departamentales, entre los que figura su compadre Justo Guzmán, quien mediante el decreto 215-16 quedó designado viceministro de la Gestión Social del Ministerio de Interior y Policía.

Guzmán quien es nativo del paraje Los Tres Pasos en el municipio Los Hidalgos (El Mamey), donde en la actualidad viven sus padres, desde el pasado año ha sido mencionado en diversas denuncias formuladas por ciudadanos, quienes lo acusan de utilizar su poder como funcionario gubernamental y compadre del presidente Danilo Medina, para presuntamente auspiciar la tala indiscriminada de árboles maderables e irónicamente las autoridades de Medio Ambiente no hacen nada ya  que “se hacen los chivos locos”.


Las denuncias realizadas que acusan al señor Justo Guzmán de supuestamente tener responsabilidad con las acciones llevadas a cabo en los municipios de Los Hidalgos (El Mamey), Guananico y Luperón y en todas la comunidades que conforman los mismos, donde los aserraderos de Caoba, Roble, Samán y Cabirma están a la vista de todo el mundo en donde sin ningún tipo de remordimiento se continua con la tala y quema de arboles para extraer maderas preciosas.

El recién designado viceministro de la Gestión Social del Ministerio de Interior y Policía, fue acusado por un ciudadano de nombre Geraldo Vargas de haber acabado con los bosques maderables en la esas localidades de la parte oeste de Puerto Plata, acciones que están haciéndole mucho daños a los ríos Bajabonico, Cordovín, Unijica y otros afluentes, que están casi desapareciendo ante las postura indiferentes de las autoridades.