ALTAMIRA.- Las 30 mujeres que integran el proyecto Chocolates de la Cuenca de Altamira (Chocal), en la comunidad de Palmar Grande de este municipio, siguen laborando con recursos prestados por el Gobierno, con lo que buscan ampliar su producción, además de adquirir nuevos equipos para mejorar la producción, también se proponen ampliar las instalaciones.
Sin embargo, los trámites burocráticos han impedido que puedan hacer uso de los 12 millones de pesos concedidos por el Gobierno Dominicano para continuar desarrollando el modelo de gestión cooperativista.
Se recuerda que el pasado día 21 de abril, el presidente Danilo Medina visitó dicha comunidad y 15 días después le fue concedido el préstamo; pero aún faltan varias firmas, entre estas, la de un representante del Fondo Especial para el Desarrollo Agropecuario (FEDA).
Los recursos serán utilizados para la compra de maquinarias, debido a que las actuales tienen baja capacidad; en mejoramiento de los empaques y en la compra de una planta eléctrica de mayor capacidad para hacer frente a los problemas de energía eléctrica.
Según explicaron la Coordinadora del proyecto El Chocal; Milagros Parra y la directiva de esa organización; Noemí Crisóstomo, no han podido utilizar ni un solo centavo ya que el banco pueda desembolsar los fondos, se hace necesario incluir una firma de un representante del FEDA y después de reunirse y acordar quién representaría al Estado, tuvieron que enviarlo a la Cámara de Comercio para que la entidad bancaria diera el visto bueno.
Dijeron que “solo estamos esperando que el banco (de Reservas) nos llame para ir a firmar los tres: la coordinadora, la tesorera y el representante del FEDA”, indicó Parra.
En estos seis años de “trabajo duro”, las mujeres emprendedoras han logrado una mayor capacidad de producción de los chocolates finos, en bolas, gofio, vinos, así como de algunas variedades que les han permitido entrar al mercado.
Todos los materiales utilizados para la elaboración de sus productos son orgánicos, lo que les permite mayor calidad para competir.
Los resultados de dicho proyecto, iniciado en el año 2007 y promovido por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, han sido satisfactorios, al punto que muchos de los productos son ofertados en Estados Unidos y en la ciudad de Toronto en Canadá.