La Dirección Regional Norte de la Policía Nacional reportó que ambas personas fallecieron de manera trágica en los municipios de Altamira y Gaspar Hernández, respectivamente.

 

Las víctimas fueron Alejandro Lòpez de la Cruz, de 63 años de edad, y el nacional haitiano Juan Gabriel Pierre, de 28 años de edad. El primero residía en Gaspar Hernández, mientras que el segundo tenía residencia fijada en la comunidad de Altamira, Puerto Plata.

 

López de la Cruz (Confesor), según la institución del orden público decidió suicidarse de un disparo en la cabeza.

 

De acuerdo al diagnóstico del médico legista actuante en el caso, López de la Cruz, expiró por herida de arma de fuego en la región parietal derecha con salida por el parietal izquierdo.

 

Éste se disparó mortalmente con una pistola HI Power, calibre 9 milímetros, la cual  portaba legalmente.

 

Junto a su cadáver fue encontrada en el bolsillo derecho de su pantalón una carta en la dejó plasmado: “no culpen a nadie de mi muerte, porque voluntariamente decidí quitarme la vida”.

 

Mientras, que el haitiano Pierre, falleció al recibir varias heridas de arma blanca tras sostener una riña por viejas rencillas personales con un tal Raúl en el interior de un colmadón  ubicado en el paraje La Jagua, del municipio de Altamira.

 

En la tángana resultó herido el también nacional haitiano Fichan Pier, de 25 años de edad, el cual recibió varias estocadas de parte de Raúl, quien se dio a la fuga de inmediato.

 

Pierre murió a causa de sufrir traumatismo cráneo-encefálico severo, mientras que Fichan Pier recibió heridas múltiples con amputación de los  dedos de su mano derecha.